Logo
NOTICIAS
play VIDEOS

Inicio > Noticias > Política

16 de junio de 2025 a las 09:50

Descubre la sabiduría presente

La cita de Galeano nos golpea con la crudeza de un presente que se escurre entre los dedos, un presente que ya es historia. Una historia que se escribe con la tinta de la indiferencia, con la sangre de los olvidados. Nos habla de un "ahora" que se convierte en pasado sin ser comprendido, un torbellino de acontecimientos que nos arrolla y nos deja aturdidos, incapaces de procesar la magnitud de la tragedia que se despliega ante nuestros ojos. ¿Cómo hemos llegado a este punto, a este estado de anestesia colectiva donde la deshumanización se convierte en la norma?

El fascismo, esa bestia que creíamos extinta, resurge con nuevos ropajes, con un discurso seductoramente simple que se alimenta del miedo y la desconfianza. Ya no viste uniforme militar, sino traje y corbata. Sus palabras, vacías de contenido, prometen soluciones fáciles a problemas complejos, señalando chivos expiatorios y avivando las llamas del odio. El enemigo ahora es el diferente, el extranjero, el que piensa distinto. Y la solución, la violencia, la represión, la eliminación del otro.

Este nuevo fascismo se camufla tras la máscara de la democracia, erosionándola desde dentro, corrompiendo sus instituciones y manipulando la opinión pública. Se ampara en la retórica de la seguridad nacional para justificar la violación de los derechos humanos, la invasión de territorios soberanos y la perpetuación de la desigualdad. El Derecho Internacional, otrora garante de la justicia y la paz, se convierte en papel mojado, ignorado y pisoteado por aquellos que detentan el poder.

La historia, como un eco macabro, repite sus patrones. Las invasiones se disfrazan de misiones de paz, la hambruna se esconde tras la fachada de la ayuda humanitaria, y el genocidio se diluye en eufemismos que buscan anestesiar la conciencia colectiva. El "daño colateral" se convierte en la excusa para justificar la muerte de inocentes, la "legítima defensa" en el pretexto para la agresión, y la "seguridad nacional" en el mantra que legitima la opresión.

El verdugo del siglo XXI opera en la sombra, protegido por el poder de las armas, la tecnología y el control de la información. Manipula la narrativa, silencia las voces disidentes y construye una realidad a su medida, donde la verdad es una mercancía escasa y la justicia un ideal inalcanzable. Se presenta como víctima, mientras perpetúa el ciclo de violencia y opresión.

Este mundo bipolar, dividido entre invasores e invadidos, nos interpela, nos exige una respuesta. No podemos permanecer indiferentes ante la barbarie que nos rodea. Las palabras de Galeano resuenan con fuerza: el "ahora" que vivimos se convertirá en la historia del mañana. ¿Qué historia escribiremos? ¿Qué les contaremos a las futuras generaciones sobre nuestro papel en este momento crucial?

Que nuestras voces se alcen contra la injusticia, que sean el eco de los silenciados, que sean la memoria de los olvidados. No podemos permitir que la indiferencia y el miedo nos paralicen. Es nuestro deber, como ciudadanos del mundo, construir un futuro donde la dignidad humana sea el valor supremo, donde la justicia prevalezca sobre la opresión, y donde la paz sea el horizonte común.

Fuente: El Heraldo de México