16 de junio de 2025 a las 09:50
Celebra a Papá con un Regalo Inolvidable
El reciente Día del Padre me trajo una mezcla de emociones, desde la alegría por los ingeniosos memes mexicanos, hasta la nostalgia de celebrarlo lejos de casa, aquí en Riad, Arabia Saudita. Me encuentro inmerso en la segunda fase del Grand Prix, la Copa Mundial de Boxeo profesional, un evento que representa la culminación de un sueño de mi padre, tristemente interrumpido en 2013 por su hospitalización. Gracias a la visión de Turki Alalshikh, este sueño es ahora una vibrante realidad que supera todas las expectativas. Los invito a ser parte de esta histórica jornada el 20 y 21 de junio en vivo por DAZN (dazn.com/wbc).
La semana pasada estuvo marcada por un emotivo homenaje a mi padre, José Sulaimán: la emisión de un timbre postal conmemorativo por sus 50 años como presidente del WBC. La ceremonia, celebrada en el majestuoso Palacio Postal de la Ciudad de México, contó con la presencia de Violeta Abreu, directora de Correos de México. Los cinco timbres que componen la planilla, bellamente diseñados por Nancy Torres, representan momentos clave en la vida de mi padre y su pasión por el boxeo. Desde la figura inspiradora de Raúl "Ratón" Macías, su ídolo y amigo, hasta la grandeza de Muhammad Ali, quien impulsó su lucha contra la discriminación y el abuso de poder. La planilla también rinde tributo a Julio César Chávez, leyenda del boxeo mexicano y ejemplo de superación personal, y a Saúl "Canelo" Álvarez, actual campeón mundial y orgullo de nuestro país.
Inspirados por este homenaje, en el WBC lanzaremos una campaña para promover el arte de escribir cartas, una tradición que se pierde en la era digital. En un mundo dominado por correos electrónicos, redes sociales y aplicaciones, queremos rescatar la magia de plasmar sentimientos en papel, de sellar un sobre con un timbre humedecido y enviarlo con la ilusión de que llegue a su destino. Recuerdo con nostalgia mi época de estudiante en Winchendon, cerca de Boston, la emoción de correr a la recepción esperando una carta de mis padres, hermanos o amigos. Esa sensación es irremplazable. Los invito a unirse a este ejercicio de reconexión, a escribir cartas a sus seres queridos, a revivir esa emoción casi olvidada. En el WBC, gracias a la idea de Mariana "Barbie" Juárez, organizaremos un concurso premiando las mejores cartas recibidas sobre diversos temas. Así como recordamos con cariño las noches de boxeo en familia frente al televisor, estoy seguro que también guardamos la nostalgia de las cartas escritas a mano.
Una de las cartas más impactantes que recibí fue de mi padre, durante mi primera semana de preparatoria en Estados Unidos. La conservo como un tesoro. En ella, con una profunda sabiduría y sin mencionar la palabra "droga", me advertía sobre las tentaciones y la importancia de tomar decisiones correctas. Me recordaba mis valores, la honorabilidad del apellido Sulaimán, nuestro legado de deporte, liderazgo y servicio. Sus palabras me guiaron en momentos cruciales de mi vida.
Recientemente, una entrevista con Santiago Vizl, hijo de Fernanda Familiar, me conmovió profundamente, evocando recuerdos de mis padres. Hoy, en el Día del Padre, celebro a mi padre y a mi madre, quien también cumplió ese rol a lo largo de mi vida. Su ausencia deja un vacío indescriptible, la falta de ese apoyo incondicional, pero también me impulsa a seguir su ejemplo, a continuar su legado y a ser un buen padre para mis hijos.
Finalmente, quiero celebrar el triunfo de Camila Zamorano, quien se convirtió en la campeona mundial WBC de peso átomo más joven de la historia, tras una emocionante victoria en Hermosillo.
Para terminar, quiero compartir una anécdota sobre mi abuelo, Elías Sulaimán, la adoración de mi padre. Don Elías, con su inconfundible acento árabe y su español peculiar, mantenía una autoridad inquebrantable. Recuerdo un Día del Padre en Ciudad Valles, el calor era intenso y mi padre, ya mayor, se disponía a entrar a la alberca. De repente, don Elías lo detuvo con un "¡Mijito, ¿a dónde cree que va? De ninguna manera, véngase para acá, ¿qué no ve que se puede resfriar?". Mi padre, obedientemente, regresó a su asiento con una expresión de resignación divertida. Son recuerdos que atesoro en mi corazón.
Fuente: El Heraldo de México