Inicio > Noticias > Noticias Locales
17 de junio de 2025 a las 01:50
Caos en CDMX por lluvias torrenciales
La ciudad se inunda, una vez más. Las lluvias torrenciales de esta tarde han transformado las calles de la capital en ríos improvisados, un espectáculo tan familiar como desalentador. Iztapalapa, ese gigante dormido al oriente de la ciudad, ha despertado con un rugido acuático. La Central de Abastos, el corazón que bombea alimentos a toda la metrópoli, se ve asediada por las aguas, un recordatorio contundente de la vulnerabilidad que se esconde tras la vitalidad de este centro neurálgico. Imaginen el caos: comerciantes con la mirada fija en el cielo, la mercancía amenazada, el ir y venir frenético entre el deber y la preservación. La escena se repite, con matices distintos, en la Calzada Ignacio Zaragoza, arteria principal del oriente, ahora convertida en una trampa líquida para decenas de automovilistas. El metal atrapado, el claxon como un grito ahogado, la impotencia ante la fuerza de la naturaleza.
Pero el agua no discrimina. El centro histórico, ese cúmulo de piedras que narran siglos de historia, también ha sucumbido ante el embate pluvial. La colonia Doctores, la Obrera, nombres que evocan el trabajo y la lucha, ahora luchan contra un enemigo común: el agua que se niega a ceder. Los héroes de esta batalla silenciosa, los cuerpos de emergencia, se despliegan por la ciudad, una labor titánica de desazolve, una lucha contra reloj para devolverle a la ciudad su ritmo habitual. Imaginen la escena: botas de hule hundiéndose en el agua turbia, palas que se levantan con el peso del lodo, rostros exhaustos pero decididos.
El Circuito Interior, esa vía rápida que promete conectar la ciudad, se convierte en una paradoja. La velocidad se transforma en estancamiento, la conexión en aislamiento. La imagen se replica al norte, en colonias como El Rosario, donde la lluvia cae con la misma intensidad, con la misma indiferencia ante la vida que se desarrolla debajo.
Hasta ahora, la tragedia se ha contenido. No hay noticias de incidentes graves, un respiro en medio del caos. Pero la amenaza persiste. La Secretaría de Gestión Integral de Riesgos y Protección Civil ha alzado la voz, una alerta naranja que tiñe el cielo de preocupación. Álvaro Obregón, Azcapotzalco, Coyoacán, Cuauhtémoc, Cuajimalpa, Gustavo A. Madero, Magdalena Contreras, Miguel Hidalgo, Milpa Alta, Tlalpan y Xochimilco. Nombres que resuenan como un llamado a la precaución, una lista que nos recuerda que la ciudad es un organismo interconectado, donde la vulnerabilidad de uno afecta a todos.
¿Qué podemos hacer? La pregunta flota en el aire, cargada de incertidumbre. Por ahora, la respuesta se reduce a la prudencia, a la solidaridad, a la esperanza de que la lluvia cese y la ciudad pueda, una vez más, levantarse y seguir adelante. Mientras tanto, la ciudad se inunda, una historia que se repite, un ciclo que nos invita a reflexionar sobre nuestra relación con la naturaleza, sobre la fragilidad de la urbe, sobre la importancia de estar preparados. La lluvia sigue cayendo, pero la ciudad, a pesar de todo, resiste.
Fuente: El Heraldo de México