Logo
NOTICIAS
play VIDEOS

Inicio > Noticias > Política

15 de junio de 2025 a las 05:20

Trump y el desfile militar: entre fotos y protestas.

El pasado sábado, la conmemoración del 250 aniversario del Ejército estadounidense, coincidiendo con el cumpleaños número 79 del presidente Trump, se convirtió en un escenario de contrastes. Mientras la capital del país se engalanaba con desfiles militares, sobrevuelos de aeronaves y discursos presidenciales que ensalzaban el poderío militar, en diversas ciudades del país, la jornada festiva se tiñó de protestas y enfrentamientos.

La disonancia entre la celebración oficial y el clamor popular se hizo patente desde el lema escogido por las organizaciones civiles que convocaron las manifestaciones: "No Kings" (No Reyes), una clara alusión al rechazo a la figura presidencial y a sus políticas, especialmente en materia migratoria. Las redadas llevadas a cabo por agentes del ICE (Servicio de Inmigración y Control de Aduanas) fueron el detonante de estas protestas, que buscaban visibilizar el descontento con la administración Trump.

En Washington, el presidente se dirigió a la nación en un discurso de ocho minutos, destacando la valentía y la entrega del Ejército. "Gracias a su extraordinario servicio y devoción, 250 años después, Estados Unidos se mantiene en pie, se mantiene orgulloso y se mantiene libre", proclamó. Sus palabras, cargadas de patriotismo, resonaron en un contexto de creciente polarización social. Mientras Trump hablaba de victorias y enemigos arrepentidos, la imagen que llegaba desde otras ciudades era diametralmente opuesta.

Los Ángeles se convirtió en el epicentro de la tensión. Las fuerzas del orden dispersaron con gases lacrimógenos a los manifestantes congregados frente al Ayuntamiento. Las imágenes de un hombre en silla de ruedas atrapado entre las nubes de gas, y de familias con niños pequeños afectadas por los gases, dieron la vuelta al mundo, generando una ola de indignación en las redes sociales. Las alertas enviadas por las autoridades, declarando ilegal la protesta y exigiendo a los asistentes abandonar el lugar, no hicieron más que avivar el fuego de la controversia.

La jornada, que en Washington culminó con fuegos artificiales y celebraciones, en otras partes del país se cerró con un balance muy diferente: humo de los gases lacrimógenos, desalojos forzosos y un profundo malestar social. La brecha entre la narrativa oficial, centrada en el poderío militar y el patriotismo, y la realidad de las calles, marcada por la protesta y la represión, evidenció la profunda división que atraviesa la sociedad estadounidense.

Las redes sociales se convirtieron en un hervidero de opiniones encontradas. Mientras algunos aplaudían la firmeza del presidente y la demostración de fuerza militar, otros denunciaban la brutalidad policial y la criminalización de la protesta. Las imágenes y vídeos de los enfrentamientos en Los Ángeles, compartidos masivamente bajo el hashtag #NoKingsDay, sirvieron como contrapunto a las imágenes oficiales del desfile militar en Washington.

La coincidencia del aniversario del Ejército con el cumpleaños del presidente añadió una capa adicional de complejidad a la jornada. Para muchos, la grandilocuencia del desfile militar y el discurso presidencial no fueron más que una muestra del ego y el autoritarismo de Trump, quien habría utilizado la conmemoración histórica como un pretexto para celebrar su propio cumpleaños.

Las protestas del #NoKingsDay dejaron en evidencia que, más allá de la retórica patriótica y las demostraciones de fuerza, la sociedad estadounidense se enfrenta a profundos desafíos y divisiones. La cuestión migratoria, la libertad de expresión y el uso excesivo de la fuerza por parte de las autoridades son temas candentes que siguen alimentando el debate público y generando tensiones en un país cada vez más polarizado.

Fuente: El Heraldo de México