Logo
NOTICIAS
play VIDEOS

Inicio > Noticias > Política Internacional

16 de junio de 2025 a las 00:35

Sheinbaum en la Cumbre del G7

La tensión se palpa en el aire en Kananaskis, Alberta. El imponente paisaje canadiense sirve de telón de fondo para la 50ª Cumbre del G7, un encuentro crucial marcado por la sombra de conflictos globales y la incertidumbre económica. La presencia de México, con la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, añade un matiz significativo a este escenario complejo. No es una visita cualquiera; es la tercera gira internacional de Sheinbaum Pardo y una oportunidad clave para abordar temas críticos con el presidente estadounidense Donald Trump. Los aranceles al acero y aluminio, la protección de la comunidad mexicana en Estados Unidos y la seguridad bilateral son solo algunos de los puntos candentes en la agenda. La expectativa es alta, y el mundo observa con atención el desarrollo de este encuentro crucial.

Más allá de los temas económicos y de seguridad, la presidenta Sheinbaum Pardo lleva consigo un mensaje crucial: la paz. En un mundo convulsionado por la escalada de violencia entre Israel e Irán, la invasión rusa a Ucrania y la turbulencia generada por las políticas proteccionistas, la voz de México se alza en favor del diálogo y la resolución pacífica de conflictos. Su participación en la cumbre no se limitará a las reuniones bilaterales; se espera que su mensaje resuene en el seno del G7, un foro que reúne a las principales potencias económicas del mundo.

El ambiente en Kananaskis es una mezcla de solemnidad y expectación. La llegada del presidente ucraniano, Volodymyr Zelensky, ha generado una ola de apoyo y solidaridad. Su presencia, cargada de simbolismo, recuerda la fragilidad de la paz y la importancia de la cooperación internacional frente a la agresión. La ovación que recibió en el parlamento canadiense es un testimonio del respaldo que la comunidad internacional brinda a Ucrania en estos tiempos difíciles.

Mientras tanto, las medidas de seguridad en Kananaskis son extremas. La Policía Montada y las fuerzas armadas canadienses han blindado el exclusivo complejo turístico, restringiendo el acceso a senderistas y excursionistas. Cinco filtros de revisión en un radio de 55 kilómetros garantizan la seguridad de los líderes mundiales. El acceso de la prensa también es limitado, con un Centro de Prensa ubicado en Banff, a una distancia considerable del lugar de la cumbre. Todo esto subraya la importancia y la delicadeza de las discusiones que se llevarán a cabo en este escenario aislado.

El primer ministro canadiense, Mark Carney, ha definido las prioridades de la cumbre: proteger a las comunidades y al mundo, construir la seguridad energética, acelerar la transición digital y asegurar las alianzas del futuro. Estos temas, cruciales para la estabilidad y el progreso global, serán el eje central de las deliberaciones. La cumbre del G7 en Kananaskis se presenta como un momento decisivo para la cooperación internacional. El mundo espera con ansias los resultados de este encuentro, con la esperanza de que las decisiones tomadas contribuyan a un futuro más seguro y próspero para todos. La presencia de México, con su firme defensa de la paz y la cooperación, añade un elemento crucial a esta ecuación global.

Fuente: El Heraldo de México