Inicio > Noticias > Accidentes
14 de junio de 2025 a las 17:55
Tragedia: Dos amigos pierden la vida en accidente.
La tragedia ha teñido de luto las calles del fraccionamiento Colinas del Aeropuerto, en Pesquería, Nuevo León. Dos pequeños, Pedro Jhonatan y Ángel Guadalupe, de tan solo 9 y 10 años respectivamente, vieron sus vidas truncadas en un instante, víctimas de un devastador accidente que ha conmocionado a la comunidad. El pasado 12 de junio, mientras disfrutaban de una tarde de juegos a bordo de su scooter eléctrico, la alegría infantil se transformó en un silencio desgarrador. Una cámara de seguridad captó el momento preciso del impacto, un testimonio mudo del dolor y la impotencia.
Las imágenes, que han circulado en redes sociales generando una ola de indignación y tristeza, muestran a los niños cruzando la calle Linares, a escasos metros de su hogar. En ese mismo instante, un camión de transporte público de la empresa TI, con el número de unidad 2486, aparece en escena. El conductor, aparentemente sin percatarse de la presencia de los pequeños, continúa su marcha, arrollándolos sin remedio. La velocidad del vehículo y el ángulo del impacto no les dieron ninguna oportunidad. El peso del camión pasó completamente sobre sus frágiles cuerpos, apagando sus vidas en el acto.
La escena posterior al accidente es desgarradora. Los restos de Pedro y Ángel quedaron tendidos sobre el asfalto, mientras el conductor, visiblemente consternado, descendía del vehículo para presenciar la magnitud de la tragedia. Vecinos y amigos de los niños, muchos de ellos con quienes compartían sus juegos diarios, se congregaron en el lugar, impactados por la crudeza de la realidad. Algunos de sus compañeros de juegos, aún montados en sus bicicletas, presenciaron el horror, una imagen que sin duda marcará sus vidas para siempre.
El chofer del camión fue detenido por las autoridades, mientras que la comunidad se unió en el dolor. Veladoras, flores y una cruz improvisada se convirtieron en el símbolo del luto que embarga a Colinas del Aeropuerto. La tragedia ha puesto en relieve, una vez más, la vulnerabilidad de los peatones, especialmente de los niños, en las calles. Se reabre el debate sobre la seguridad vial, la necesidad de extremar precauciones al volante y la importancia de implementar medidas que garanticen la protección de los más pequeños.
Más allá de la responsabilidad del conductor, este accidente nos invita a reflexionar como sociedad. ¿Qué estamos haciendo para crear entornos seguros para nuestros niños? ¿Cómo podemos prevenir futuras tragedias de este tipo? El recuerdo de Pedro Jhonatan y Ángel Guadalupe debe servir como un llamado a la conciencia, un impulso para construir un futuro donde la infancia pueda florecer sin el temor constante de la tragedia. El eco de sus risas, silenciado abruptamente, debe resonar en cada uno de nosotros como un recordatorio de la fragilidad de la vida y la importancia de protegerla.
Fuente: El Heraldo de México