14 de junio de 2025 a las 23:30
Justicia para la niña de Tonalá
La indignación recorre las venas digitales de México. Un video, crudo y desgarrador, ha sacudido la conciencia colectiva, mostrando la vulnerabilidad de la infancia ante la depredación. En él, una niña de tan solo 10 años, caminando por las calles de Tonalá, Jalisco, se convierte en la víctima de un acto de acoso inenarrable. La tarde del 10 de junio, en el cruce de las calles Tabachin y Niños Héroes, en la colonia Lomas del Camichin, una cámara de seguridad capta la escena que helaría la sangre de cualquiera. Una camioneta, detenida en la esquina, espera. La niña aparece en cuadro, desprevenida, caminando por la acera. El vehículo inicia su marcha, interceptándola. Se inicia una conversación, breve, tensa. La mano del conductor emerge por la ventanilla, buscando un contacto repugnante con la zona genital de la pequeña. La niña retrocede, el miedo palpable en su reacción instintiva.
Pero la historia no termina ahí. Un testigo, un vecino que se encontraba arreglando un automóvil a pocos metros, observa la atrocidad. Su reacción es inmediata, visceral. Se acerca a la camioneta y confronta al agresor, propinándole un puñetazo. La respuesta del cobarde es la huida. Acelera, sin importarle la presencia de la niña frente a su vehículo. La impacta, la arroja al asfalto. La pequeña, por fortuna, no queda bajo las ruedas. Se levanta, adolorida, con el terror aún latiéndole en el pecho. El agresor, sin embargo, desaparece en la vorágine del tráfico, dejando tras de sí un rastro de indignación y dolor.
El video, viralizado en redes sociales, ha desatado una ola de repudio. Cientos de usuarios exigen justicia, etiquetando a las autoridades jaliscienses, clamando por la identificación y captura del responsable. Se ha iniciado una campaña digital para difundir las imágenes, con la esperanza de que alguien reconozca al agresor y contribuya a que se haga justicia. La pregunta que resuena en la red es: ¿hasta cuándo la infancia seguirá siendo vulnerable a este tipo de agresiones? ¿Cuándo se implementarán medidas más efectivas para proteger a nuestros niños? La sociedad exige respuestas, exige acción. El silencio de las autoridades, hasta el momento, solo alimenta la frustración y la impotencia. Cada minuto que el agresor permanece en libertad es una afrenta a la justicia y una amenaza latente para otros niños. El clamor digital es unánime: #JusticiaParaLaNiñaDeTonalá.
Más allá de la indignación, este caso nos obliga a reflexionar sobre la seguridad en nuestras calles, sobre la necesidad de una mayor vigilancia y, sobre todo, sobre la importancia de educar en el respeto y la protección de la infancia. No podemos permitir que este tipo de actos queden impunes. Debemos ser la voz de quienes no pueden defenderse y exigir que se tomen medidas concretas para prevenir futuras tragedias. El futuro de nuestros niños está en juego.
¿Qué medidas se pueden implementar para mejorar la seguridad en las zonas escolares y residenciales? ¿Cómo podemos, como sociedad, contribuir a la creación de un entorno más seguro para nuestros niños? El debate está abierto. La necesidad de actuar es urgente.
Fuente: El Heraldo de México