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14 de junio de 2025 a las 03:05

Domina tu voz: Habla con confianza

La ansiedad al hablar en público, un fantasma que acecha a muchos, se revela como una barrera universal en la comunicación. Superarla, sin embargo, es posible, y la prestigiosa Universidad de Stanford nos ilumina el camino con valiosas herramientas para transformar el miedo en confianza y la inseguridad en elocuencia.

Matt Abraham, experto en comunicación y profesor en Stanford, desvela las claves para dominar el arte de la oratoria. En un mundo saturado de información, donde la atención es un recurso preciado, la claridad, concisión y relevancia del mensaje se convierten en pilares fundamentales. Abraham enfatiza la importancia de conectar con la audiencia, de establecer un vínculo que trascienda las palabras. Centrarse en el mensaje y en quienes lo reciben, en lugar de obsesionarse con la propia imagen, es la clave para una comunicación efectiva. Al dirigir la atención hacia afuera, la claridad se intensifica y el impacto del mensaje se multiplica.

La ansiedad, ese nudo en el estómago y la voz temblorosa, puede controlarse con técnicas sencillas pero poderosas. La respiración abdominal profunda, con énfasis en la exhalación prolongada, actúa como un bálsamo para el sistema nervioso. Visualice el aire entrando, llenando los pulmones, y exhalando lentamente, liberando la tensión. Tres respiraciones profundas, con la exhalación el doble de larga que la inhalación, bastan para ralentizar el ritmo cardíaco y calmar la mente.

Antes de enfrentarse al público, es recomendable crear un ambiente de tranquilidad y conexión. Mantener conversaciones significativas, escuchar música que inspire o simplemente disfrutar de unos minutos de silencio, puede marcar la diferencia. Estas prácticas ayudan a centrar la mente y a conectar con la propia voz interior, preparando el terreno para una comunicación fluida y natural.

Para aquellos que experimentan manifestaciones físicas de la ansiedad, como el rubor o la sudoración excesiva, un truco sencillo puede ser de gran ayuda: sostener un objeto frío con las palmas de las manos. Este contacto regula la temperatura corporal y proporciona una sensación de control, aliviando la incomodidad y permitiendo una mayor concentración en el discurso.

El dominio de la oratoria no es un don innato, sino una habilidad que se cultiva con la práctica y la aplicación de técnicas adecuadas. Superar la ansiedad al hablar en público es posible, y al hacerlo, se abren las puertas a un mundo de oportunidades, tanto en el ámbito profesional como en el personal. La capacidad de comunicar con claridad, convicción y confianza es una herramienta invaluable en el mundo actual, y con las estrategias adecuadas, cualquiera puede alcanzarla. Recuerde, la clave está en la conexión, la respiración y la preparación. Convierta la ansiedad en su aliada y deje que su voz resuene con fuerza y autenticidad.

Fuente: El Heraldo de México