13 de junio de 2025 a las 21:05
¡Ayuda a encontrar al agresor!
La indignación recorre las redes sociales tras el valiente testimonio de Adriana Durán, una joven que ha decidido alzar la voz contra la violencia que sufrió. El pasado miércoles, mientras transitaba por el callejón de Serbales en Coacalco, un individuo la agredió sexualmente a plena luz del día. El video, capturado por la propia víctima, muestra al agresor, un hombre con sudadera roja, pantalón y gorra negra, y tenis blancos, acercándose sigilosamente a Adriana y tocándola sin su consentimiento. La crudeza de las imágenes ha conmocionado a la comunidad virtual, generando una ola de solidaridad y apoyo hacia la joven.
Más allá del impacto visual, es la valentía de Adriana y su determinación de no callar lo que verdaderamente resuena. En un acto de empoderamiento, decidió compartir su experiencia en redes sociales, no solo para identificar a su agresor, sino también para alertar a otras mujeres sobre los peligros que acechan en las calles. Su mensaje es claro: la violencia no debe normalizarse y el silencio solo perpetúa la impunidad.
La descripción detallada de la vestimenta del agresor, junto con la información sobre su posible huida hacia los edificios naranjas cercanos a la calle Dalias, se ha convertido en una herramienta clave para la investigación. Usuarios de diferentes plataformas digitales se han unido a la búsqueda, compartiendo la publicación de Adriana y ofreciendo su ayuda para dar con el paradero del responsable.
Es importante destacar la precisión con la que Adriana describe su propia vestimenta, un pantalón de mezclilla, chamarra y tenis, dejando en claro que su atuendo no justifica de ninguna manera la agresión sufrida. Con esta afirmación, desmonta la perversa lógica que culpabiliza a la víctima y refuerza el mensaje de que la responsabilidad siempre recae en el agresor.
La respuesta de las autoridades no se ha hecho esperar. Adriana ha confirmado que ya presentó una denuncia formal ante el Centro de Justicia para la Mujer de Ecatepec, con el apoyo de la Policía de Investigación y la Línea para Mujeres en Situación de Violencia. Este paso es fundamental para que se inicie el proceso judicial correspondiente y se haga justicia.
El caso de Adriana Durán ha trascendido las redes sociales y se ha convertido en un símbolo de la lucha contra la violencia de género. Su valentía ha inspirado a otras mujeres a compartir sus propias historias y a exigir mayor seguridad en las calles. La sociedad en su conjunto debe unirse a este clamor y trabajar para construir un entorno donde todas las mujeres puedan vivir libres de violencia y miedo. La solidaridad, la denuncia y el acompañamiento son las herramientas que nos permitirán erradicar este flagelo y construir una sociedad más justa e igualitaria. El caso de Adriana no debe quedar impune, debe ser un llamado a la acción para que ninguna mujer vuelva a sufrir una agresión similar.
Fuente: El Heraldo de México