Logo
NOTICIAS
play VIDEOS

Inicio > Noticias > Economía

12 de junio de 2025 a las 15:50

Gasolinazo: ¿Duele en tu bolsillo?

El fantasma de la inflación sigue acechando los bolsillos de los mexicanos. Por segundo mes consecutivo, la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) ha decidido mantener sin estímulo fiscal a la gasolina Magna y el Diésel, dejándonos a merced del 100% del Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS). Esto significa que, pese a las leves fluctuaciones a la baja registradas este 12 de junio de 2025, el peso de este impuesto se siente con fuerza en cada litro que cargamos.

Imaginen, salir a carretera con la familia, planear ese viaje tan esperado, y tener que ajustar el presupuesto por el constante vaivén de los precios del combustible. La incertidumbre se convierte en una compañera incómoda de viaje. Mientras el gas natural vehicular se mantiene estable, la gasolina Magna y el Diésel, combustibles esenciales para la movilidad de millones, continúan sin el respiro del estímulo fiscal.

La SHCP, a través del DOF, ha oficializado esta noticia, generando un mar de reacciones entre los consumidores. Desde la resignación hasta la indignación, las opiniones se multiplican en redes sociales y tertulias. La pregunta que todos nos hacemos es ¿hasta cuándo? ¿Cuándo volveremos a ver un alivio en nuestros gastos de combustible?

Y es que, aunque algunos centavos menos puedan parecer insignificantes, la realidad es que a largo plazo, y sumados a la carga del IEPS, representan una diferencia considerable en la economía familiar. Observemos las variaciones en los precios: la Magna en la CDMX a 23.43 pesos por litro, mientras que en Jalisco asciende a 23.85 pesos. En Nuevo León, la misma gasolina alcanza los 23.81 pesos. Diferencias sutiles, pero que nos demuestran la volatilidad del mercado y la importancia de estar informados.

La gasolina Premium, por su parte, muestra una brecha aún mayor entre las distintas regiones. En la capital, se ubica en 25.58 pesos por litro, mientras que en Jalisco llega a los 26.08 pesos y en Nuevo León alcanza la cifra más alta, 26.96 pesos. Estos contrastes nos invitan a reflexionar sobre las dinámicas regionales que influyen en la fijación de precios.

Mientras tanto, la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) continúa su labor de vigilancia en gasolineras de todo el país, buscando garantizar la transparencia y evitar abusos en los precios. Su programa permanente de verificación ofrece una luz de esperanza en medio de la incertidumbre. Sin embargo, la verdadera solución radica en políticas públicas que brinden estabilidad y alivio a los consumidores, que protejan nuestros bolsillos ante los embates de la inflación y nos permitan planificar con mayor certeza nuestros traslados, ya sea para el trabajo, para llevar a los niños a la escuela o para disfrutar de un merecido viaje.

La conversación apenas comienza. Es necesario exigir mayor transparencia y responsabilidad a las autoridades para encontrar soluciones a largo plazo que nos permitan navegar con mayor tranquilidad en este mar de precios volátiles.

Fuente: El Heraldo de México