10 de junio de 2025 a las 17:20
Madre vende a su hija a curandero
La desesperación se palpa en el aire. Racquel Smith, condenada a cadena perpetua por ofrecer a su hija de seis años, Joshlin, a un curandero sudafricano, clama por una oportunidad, una rendija de esperanza en la oscuridad de su condena. Tras el estremecedor juicio que conmocionó al Tribunal Superior de Cabo Occidental, donde un video de la pequeña Joshlin conmovió a todos los presentes, la madre condenada, también conocida como Kelly Smith, junto a su novio Jacquen Appolis y su amigo Steveno van Rhyn, luchan contra un destino que parece inamovible. La sentencia de cadena perpetua por tráfico de personas y diez años por secuestro pesa como una losa sobre sus cabezas, mientras la pequeña Joshlin continúa desaparecida, un fantasma que persigue cada minuto de sus vidas.
A pesar de la severidad del castigo, el trío de condenados, a través del abogado Nobahle Mkabayi, representante de Van Rhyn, ha presentado una solicitud especial al juez: un permiso para apelar la sentencia. Este primer paso en la intrincada maquinaria legal representa un tenue rayo de luz para los acusados, una posibilidad de cuestionar el veredicto y luchar por un futuro diferente. La autorización del juez para iniciar el proceso de apelación es crucial; sin ella, la esperanza se desvanece. No obstante, aunque el permiso sea concedido, aún queda un largo camino por recorrer. La fiscalía estatal se prepara para una batalla legal sin cuartel, decidida a impedir que la apelación prospere.
La sombra de la pequeña Joshlin se alarga sobre este drama judicial. Su ausencia, su rostro inocente capturado en el video que conmocionó al tribunal, se convierte en un recordatorio constante de la gravedad del delito. Mientras las autoridades continúan la búsqueda, la esperanza de encontrarla con vida se desvanece con cada día que pasa. La abogada principal del caso, Aradhana Heeramun, se muestra firme y segura de la solidez de la sentencia. Sus palabras, recogidas por la prensa local, reflejan la confianza de la fiscalía: "Confiamos en que el resultado fue sólido. Cuando se interponga la apelación, seremos parte en ella y nos opondremos y defenderemos la integridad del resultado del caso".
La tensión es palpable. La lucha legal apenas comienza, y mientras los condenados se aferran a la posibilidad de una apelación, la fiscalía se prepara para defender la sentencia con uñas y dientes. El destino de Racquel Smith, Jacquen Appolis y Steveno van Rhyn pende de un hilo, mientras la pequeña Joshlin, la niña que originó esta tragedia, sigue perdida, un símbolo doloroso de la fragilidad de la inocencia. El clamor en redes sociales, con el hashtag #womenforchange y peticiones desesperadas para que Joshlin regrese a casa, reflejan la angustia colectiva y la necesidad de justicia. ¿Se hará justicia? ¿Regresará Joshlin a casa? El futuro es incierto, y solo el tiempo podrá responder a estas preguntas que mantienen en vilo a toda una sociedad.
Fuente: El Heraldo de México