Logo
NOTICIAS
play VIDEOS

Inicio > Noticias > Maltrato Animal

10 de junio de 2025 a las 17:10

Justicia para los perritos de Veracruz

La brutalidad desplegada contra seres indefensos ha conmocionado a Coatzacoalcos. Los videos, que circulan con la velocidad de un incendio en las redes sociales, muestran una escena desgarradora: una familia, dentro de su domicilio en la colonia Gaviotas, agrediendo salvajemente a tres perritos. Machetes y palas, instrumentos que deberían servir para el trabajo y la construcción, se convierten en armas de tortura en manos de estos individuos. La dirección, grabada a fuego en la memoria colectiva: calle Canguros número 246, se ha transformado en un símbolo de la crueldad humana.

No se trata de un incidente aislado, susurran las voces en Coatzacoalcos. Los vecinos, testigos silenciosos del horror, afirman que el maltrato es una constante en esa vivienda. Se habla de un historial de violencia, de golpes propinados con hachas, palos, cualquier objeto que tengan a la mano. Incluso, un rumor escalofriante recorre las calles: la sombra de una perrita, ya fallecida, víctima de la misma brutalidad.

La indignación, contenida durante tanto tiempo, ha explotado. La noche del lunes, la calle Canguros se convirtió en un hervidero de voces clamando justicia. Ciudadanos de a pie, con el corazón encogido por las imágenes, se unieron a la protesta. Junto a ellos, representantes de asociaciones protectoras de animales, alzaron la voz para condenar la barbarie y exigir que este caso no quede impune.

La tensión era palpable. El aire, cargado de rabia e impotencia, amenazaba con desatar un conflicto. La presencia de la Policía Municipal, necesaria para mantener el orden, era un recordatorio de la gravedad de la situación.

La pregunta que todos se hacen en Coatzacoalcos es: ¿hasta cuándo? ¿Hasta cuándo la impunidad protegerá a quienes se ensañan con los más vulnerables? La sociedad exige respuestas. Exige que la Secretaría de Seguridad Pública de Veracruz, el gobierno estatal y la Fiscalía, actúen con la contundencia que el caso amerita. No basta con la indignación en redes sociales. Se necesita una acción inmediata, que ponga a salvo a los perritos que aún sobreviven a esta pesadilla y que castigue ejemplarmente a los responsables.

Cada hora que pasa es una hora más de sufrimiento para estos animales. Cada minuto de silencio por parte de las autoridades es un minuto de complicidad. Coatzacoalcos espera, con la respiración contenida, que la justicia se imponga y que este caso marque un precedente en la lucha contra el maltrato animal. El clamor es unánime: ¡No más impunidad! ¡Justicia para los perritos de la calle Canguros! La mirada del país está puesta en Veracruz. ¿Estarán a la altura del desafío?

Fuente: El Heraldo de México