7 de junio de 2025 a las 05:15
Sheinbaum promete centros para mujeres en cada municipio para 2030
La promesa resonó con fuerza en Temixco, Morelos: un "Centro Libre para las Mujeres" en cada municipio del país al finalizar la administración actual. Imaginen la magnitud del impacto, la red de apoyo tejiéndose a lo largo y ancho de México, ofreciendo refugio y empoderamiento a mujeres de todos los rincones. La inauguración del centro en Temixco fue solo el preludio de una transformación mucho más profunda, el primer paso de un camino que busca erradicar la violencia y la desigualdad, brindando a las mujeres las herramientas necesarias para construir su propio destino.
678 centros este año, un número que impresiona, pero que palidece ante la ambiciosa meta final. Cada municipio, sin importar su tamaño o ubicación, contará con un espacio donde las mujeres podrán encontrar asesoría jurídica y psicológica, un lugar seguro para denunciar la violencia y, sobre todo, para romper el silencio que por tanto tiempo las ha oprimido. No se trata solo de atender las consecuencias, sino de atacar las raíces del problema, de construir una sociedad donde la igualdad sea la norma y no la excepción.
Pero estos centros no son simples oficinas, son espacios vivos, dinámicos, moldeados por las propias mujeres que los habitan. Imaginen una biblioteca del Fondo de Cultura Económica, un oasis de conocimiento y reflexión en medio del ajetreo diario. Visualicen talleres de zumba, donde el ritmo y el movimiento liberan tensiones y fortalecen el espíritu. Piensen en talleres de carpintería, donde las manos hábiles dan forma a la madera, construyendo no solo objetos, sino también confianza y autoestima. Yoga, meditación, cualquier actividad que las mujeres deseen, un abanico de posibilidades para explorar sus talentos y descubrir nuevas pasiones.
Y no se trata solo de espacios físicos, sino también de redes de apoyo, de mujeres tejiendo lazos de solidaridad. Las "Tejedoras de la Patria", un ejército de voluntarias que, impulsadas por la convicción y la empatía, se convierten en faros de esperanza para otras mujeres. Repartiendo cartillas de derechos, ofreciendo una escucha atenta, compartiendo experiencias y conocimientos, estas mujeres son la prueba viviente de que la unión hace la fuerza.
Morelos, con sus 16 centros proyectados, se convierte en un ejemplo a seguir, un microcosmos de la transformación que se busca a nivel nacional. La gobernadora Margarita González, junto con Citlalli Hernández Mora, secretaria de Mujeres, lideran esta iniciativa con la firme convicción de que la igualdad no es un privilegio, sino un derecho fundamental. Cada centro, cada taller, cada conversación, es una semilla de esperanza que germina en un terreno fértil, abonado por la lucha de generaciones de mujeres que se negaron a callar. El camino es largo, pero la meta es clara: un México donde las mujeres sean libres, seguras y dueñas de su propio destino.
Fuente: El Heraldo de México