3 de junio de 2025 a las 01:15
Emboscada en Chiapas: Policías atacados
La tensión se palpa en el aire de Frontera Comalapa, Chiapas. La tarde de este lunes, la tranquilidad del camino hacia el ejido Sabinalito se vio brutalmente interrumpida por una emboscada contra elementos de la Policía Estatal. Imaginen la escena: una camioneta oficial, transportando a seis agentes, de pronto alcanzada por un grupo armado. Una ráfaga de disparos, el vehículo envuelto en llamas… la incertidumbre se apodera de la región.
Las preguntas se agolpan: ¿Quiénes son los responsables? ¿Cuál es el móvil de este ataque? ¿Hay víctimas mortales entre los agentes? Mientras las autoridades guardan silencio, los rumores, como la pólvora, corren de boca en boca, alimentando el miedo y la especulación. Se habla, extraoficialmente, de la pérdida de vidas policiales, un escenario que, de confirmarse, teñiría de luto a la corporación y sacudiría aún más a la comunidad.
Este acto de violencia llega en un momento particularmente delicado. Justo horas antes del ataque, el gobernador Eduardo Ramírez tenía previsto visitar el municipio para anunciar un reforzamiento de la seguridad en la zona. Una región, la Sierra Mariscal, que en los últimos tres años ha sido escenario de cruentos enfrentamientos entre grupos criminales. La ironía es palpable, la violencia desafiando abiertamente la promesa de mayor seguridad.
La reacción del gobernador no se ha hecho esperar. A través de sus redes sociales, ha expresado su consternación por los hechos y ha prometido una respuesta contundente. "Habrá justicia", ha asegurado, palabras que buscan tranquilizar a una población atemorizada, pero que también reflejan la gravedad de la situación. El Gabinete de Seguridad, según ha anunciado, proporcionará más información en las próximas horas. La espera se hace larga, la angustia crece.
Mientras tanto, en las comunidades de Sabinalito y El Portal, la zozobra es palpable. Los habitantes reportan una intensa movilización policial y militar, un despliegue de fuerzas que, si bien busca restablecer el orden, también genera inquietud. El consejo a los lugareños es claro: no salir de casa, resguardarse ante el incierto panorama.
En el lugar de los hechos, el trabajo es frenético. Policías estatales, oficiales de la Marina y peritos de la Fiscalía General del Estado (FGE) peinan la zona, buscando evidencias, recabando testimonios, intentando reconstruir la escena del crimen. La prioridad: determinar si hay víctimas mortales y, sobre todo, esclarecer los hechos, identificar a los responsables y llevarlos ante la justicia.
La Secretaría de Seguridad del Pueblo (SSP) ha informado del despliegue de más de mil elementos en el sector. Un millar de efectivos para garantizar la seguridad de la población, una cifra que revela la magnitud del desafío. La pregunta que todos se hacen es si esta demostración de fuerza será suficiente para contener la violencia que asola a la región. La respuesta, lamentablemente, solo el tiempo la dará. Por ahora, Frontera Comalapa permanece en vilo, esperando con ansias el amanecer y la esperanza de un futuro más seguro.
Fuente: El Heraldo de México