30 de mayo de 2025 a las 12:15
Zacatecas celebra: ¡Adiós al Segundo Piso!
La cancelación del Segundo Piso en Zacatecas no es solo la detención de una obra, sino el eco resonante de una ciudadanía que se niega a ser silenciada. Durante más de 16 meses, las calles de Zacatecas vibraron con la voz de un pueblo que, ante la opacidad y la imposición, decidió alzar la voz. No se trataba simplemente de un viaducto, sino del desvío de recursos, de 3 mil millones de pesos que podrían haber sido destinados a aliviar las profundas heridas que aquejan a la entidad. Hablamos de un estado donde la pobreza abraza a 740 mil zacatecanos, donde el campo se desangra en una crisis sin fin, donde la salud es un derecho vulnerado y las carreteras, un reflejo del abandono. Hablamos de un Zacatecas que clama por justicia para sus más de 3 mil desaparecidos, un grito ahogado por la maquinaria de un gobierno que prioriza el cemento sobre las necesidades de su gente.
La narrativa oficial intenta pintar a la oposición y al Poder Judicial como los villanos de esta historia, como los obstáculos que impiden el progreso. Sin embargo, el verdadero freno al desarrollo no son las voces críticas, sino la miopía de una administración que confunde el desarrollo con la construcción de un monumento a la vanidad. Creer que una plancha de tres kilómetros, sin un plan integral que atienda las raíces de la pobreza, la falta de oportunidades y la crisis del campo, puede impulsar a Zacatecas hacia adelante, es una muestra de la desconexión entre el gobierno y la realidad que viven sus ciudadanos. Es un insulto a la inteligencia colectiva, un acto de negligencia que pone en evidencia la falta de visión y la ausencia de un proyecto real de desarrollo.
La sombra de la sospecha se extiende sobre este proyecto cancelado. Las denuncias de negociaciones ocultas, de tratos preferenciales con empresas como Ixa de Tabasco, alimentan la desconfianza y exigen una investigación exhaustiva que arroje luz sobre los verdaderos intereses detrás del Segundo Piso. ¿A quién beneficiaba realmente esta obra? ¿Era una solución a un problema real o una oportunidad para el enriquecimiento de unos pocos? Estas son las preguntas que la sociedad zacatecana exige que sean respondidas.
El argumento del congestionamiento vial, la justificación esgrimida para la construcción del viaducto, se desmorona ante el análisis. La existencia de cuatro vías alternas demuestra que el problema del tráfico, de apenas unos minutos al día, podría haberse resuelto con una inversión infinitamente menor, recursos que podrían haberse destinado a sectores prioritarios como la educación, la salud o el apoyo al campo. La cancelación del Segundo Piso es una lección para el gobierno de David Monreal, un llamado a la escucha, a la humildad y a la responsabilidad. Es la victoria de una ciudadanía organizada que demostró que la voz del pueblo, cuando se une y se alza con fuerza, puede detener la maquinaria de la imposición y defender el derecho a un futuro digno.
Fuente: El Heraldo de México