Logo
NOTICIAS
play VIDEOS

Inicio > Noticias > Vivienda

29 de mayo de 2025 a las 03:40

Guadalajara: ¿Éxodo inmobiliario?

La paradoja de Guadalajara: miles de casas nuevas y una ciudad que se vacía. Un escenario desconcertante se presenta en la Perla Tapatía: mientras las grúas se alzan dibujando el perfil de nuevos desarrollos inmobiliarios, la ciudad experimenta una fuga constante de habitantes. Cerca de 8,000 personas al año, según datos del INEGI, deciden abandonar Guadalajara en busca de un hogar en otros horizontes. La aparente contradicción radica en que, si bien la oferta de vivienda existe, con la construcción de aproximadamente 27,000 nuevas unidades en la última década, estas no logran satisfacer las necesidades reales de las familias. No se trata simplemente de ladrillos y cemento, sino de un complejo entramado de factores que determinan la habitabilidad de un espacio.

El costo, por supuesto, juega un papel crucial. En una ciudad que se moderniza y se revaloriza, el precio de la vivienda se dispara, dejando fuera a un amplio sector de la población. Pero más allá del factor económico, se encuentra la cuestión del espacio. El urbanista Luis Álvarez, de la Universidad de Guadalajara, señala un cambio demográfico fundamental: la reducción del tamaño de las familias. Los hogares se hacen más pequeños, las necesidades cambian, y la oferta de vivienda, en muchos casos, no se adapta a esta nueva realidad. Grandes casas, amplios espacios, se convierten en una carga económica y un espacio desaprovechado para familias más reducidas. La paradoja se completa: casas nuevas, pero no las casas que se necesitan.

Zonas tradicionalmente atractivas, como San Juan de Dios, Chapultepec o el propio centro de Guadalajara, se ven afectadas por la presión comercial. El auge de negocios y la revalorización del suelo empujan a los residentes hacia la periferia, en busca de opciones más asequibles. Este desplazamiento genera un vacío en el corazón de la ciudad, un desafío que las autoridades buscan revertir con nuevos proyectos de vivienda. La clave, según Álvarez, no radica únicamente en construir más, sino en repensar lo existente. Readecuar el parque de viviendas, aprovechar las estructuras ya construidas, remodelar, ampliar, adaptar los espacios a las nuevas demandas del mercado. Se trata de una mirada hacia adentro, una apuesta por la rehabilitación y la optimización de los recursos.

Una de las propuestas más interesantes es el desdoblamiento de viviendas. Una solución que, si bien debe abordarse con cuidado y planificación, ofrece una alternativa viable para familias que buscan ampliar su patrimonio o generar ingresos extra. Consiste en dividir una vivienda existente, generalmente en dos unidades independientes, aprovechando espacios como una segunda planta o un techo. La ventaja reside en que se evita el costo del suelo, un factor determinante en el precio final de la vivienda. Además, el beneficio queda dentro del núcleo familiar, generando una dinámica de apoyo y crecimiento económico. Sin embargo, es crucial regular este tipo de intervenciones, garantizando que se realicen con las debidas licencias y cumpliendo con los estándares de seguridad y habitabilidad.

El 13% de las viviendas en Guadalajara se encuentran deshabitadas, una cifra que invita a la reflexión. Espacios vacíos, potencial desaprovechado, mientras miles de familias buscan un lugar para llamar hogar. La solución, como suele ocurrir, no es única ni sencilla. Requiere de una visión integral, de la colaboración entre autoridades, urbanistas y la propia comunidad. Un enfoque que combine la construcción de nuevas viviendas con la rehabilitación del parque existente, que considere las necesidades reales de las familias y que promueva un desarrollo urbano sostenible e inclusivo. La paradoja de Guadalajara nos recuerda que no se trata solo de construir más, sino de construir mejor, de construir para las personas.

Fuente: El Heraldo de México