29 de mayo de 2025 a las 04:25
Enríquez promete ola de transformación en Durango
La esperanza de cambio palpita en las calles de Durango. José Ramón Enríquez, abanderado de la coalición Morena, PT y Partido Verde, ha conectado con el sentir ciudadano, un sentir que clama por atención inmediata a tres pilares fundamentales: la reactivación económica, el refuerzo de la seguridad y la mejora sustancial de los servicios públicos. Con una sonrisa que refleja la confianza en el próximo domingo electoral, Enríquez Herrera no se limita a promesas vacías. Su plan de trabajo, forjado en el crisol del contacto directo con la gente, durante recorridos casa por casa, es la respuesta tangible a las demandas y preocupaciones recogidas en cada rincón de la capital. Un plan que busca rescatar a una ciudad que, en sus palabras, se encuentra sumida en el abandono.
La preocupación por el futuro de la juventud duranguense es una constante en el discurso de Enríquez. El abandono escolar tras la secundaria, el incremento en el consumo de drogas y la alarmante alza en las tasas de suicidio son focos rojos que exigen atención inmediata. A esto se suma el deterioro de la infraestructura urbana, con calles plagadas de baches y áreas verdes descuidadas, un reflejo palpable del abandono que denuncia el candidato. Si bien el optimismo es la nota dominante, Enríquez Herrera mantiene la cautela. Reconoce la necesidad de cuidar el voto y no confiarse ante las “mañas” de sus opositores, la alianza PRI-PAN, a quienes acusa de prometer sin cumplir y de recurrir a tácticas poco transparentes en la búsqueda de la reelección.
El candidato de la coalición Juntos Haremos Historia en Durango no solo diagnostica, también propone. Su visión de futuro incluye un apoyo decidido a las casi 39 mil pequeñas y medianas empresas que requieren financiamiento, un espaldarazo a la educación, y la recuperación del esplendor cultural y turístico que ha caracterizado a la región. Enríquez evoca un Durango protagonista de la cinematografía, un Durango incluyente y saludable, un Durango con un futuro cimentado en la educación, la tecnología y el emprendimiento, un Durango con un gobierno digital a la altura de las demandas del siglo XXI.
La defensa del voto es otra de las prioridades. Durante el periodo de veda, y respetando la legalidad, la estructura de la coalición se organizará a puerta cerrada para capacitar a los representantes de casilla y garantizar la transparencia del proceso electoral. El objetivo es claro: que cada voto cuente, que cada voto sume a la transformación.
Enríquez Herrera se compromete a trabajar incansablemente para mejorar los servicios públicos, impulsar la inversión y generar mejores salarios, un aspecto crucial en un estado donde los salarios son los más bajos del norte del país. La atención a la mujer, la corrección de la alerta de género y la creación de un refugio seguro y confidencial para las víctimas de violencia son también parte fundamental de su agenda.
La promesa de pavimentar 5 millones de metros cúbicos de calles y tapar baches en los primeros 60 días de gobierno es una muestra de la voluntad de acción del candidato. La problemática del agua, una realidad que afecta a las 400 colonias de Durango, también ocupa un lugar central en sus propuestas. Llevar agua a todos los hogares, evitar el sufrimiento y las enfermedades derivadas de la escasez son compromisos que asume con firmeza.
Enríquez Herrera visualiza un Durango transformado, un Durango donde las mujeres tengan un papel protagónico, un Durango con mejores salarios y servicios públicos de calidad. Los próximos tres meses, hasta el 1 de septiembre, serán cruciales. La esperanza de un futuro mejor se respira en el aire, una esperanza que se materializará en las urnas el próximo domingo.
Fuente: El Heraldo de México