Inicio > Noticias > Desapariciones
28 de mayo de 2025 a las 19:35
Sangre en concierto de Grupo Fugitivo: Familiares hablan
La incertidumbre y la angustia se ciernen sobre las familias de los cinco integrantes del "Grupo Fugitivo", desaparecidos desde la noche del domingo 25 de mayo en Reynosa, Tamaulipas. A medida que pasan las horas, la esperanza se mezcla con la desesperación, mientras las autoridades y los familiares continúan la búsqueda incansable de los jóvenes músicos. Los detalles que han salido a la luz sobre el último lugar donde se les vio, un bar en la colonia Riveras de Rancho Grande, añaden un matiz aún más sombrío a la situación. El hallazgo de la camioneta que utilizaban para transportarse, desprovista de sus logotipos distintivos, y los rastros de sangre encontrados cerca del establecimiento, han encendido las alarmas y generado una ola de preocupación en la comunidad.
El silencio de los jóvenes Francisco Javier Vázquez, Nemesio Antonio Durán, Livan Solís, Víctor Manuel Garza y José Francisco Morales, se ha vuelto ensordecedor para sus seres queridos. Sus familias, aferradas a la esperanza de que aún estén con vida, se han movilizado para exigir a las autoridades que intensifiquen la búsqueda y esclarezcan los hechos. La toma de muestras de ADN a los familiares para cotejar con los rastros de sangre encontrados es un procedimiento doloroso, pero necesario, que podría proporcionar pistas cruciales para el desarrollo de la investigación.
Las declaraciones de Sony Bernal, familiar de uno de los desaparecidos, a la periodista Azucena Uresti, reflejan la angustia y la incertidumbre que embarga a las familias. La hipótesis de que los jóvenes hayan podido "moverse a otro lugar" se aferra a un hilo de esperanza, aunque las evidencias encontradas apuntan a un escenario mucho más preocupante. La falta de comunicación por parte de los músicos, sumada a los rastros de sangre, genera un clima de temor y desasosiego entre sus allegados, quienes no descartan ninguna posibilidad.
Reynosa, una ciudad marcada por la violencia y la inseguridad, se convierte en el escenario de esta tragedia que mantiene en vilo a la sociedad. La desaparición del "Grupo Fugitivo" pone de manifiesto una vez más la vulnerabilidad de los ciudadanos ante la delincuencia organizada que opera en la región. La música, que era la pasión y el sustento de estos jóvenes, se ha transformado en un símbolo de la precariedad y el peligro que acecha a quienes se dedican a este arte, especialmente en un género como los narcocorridos, que a menudo aborda temas sensibles y controversiales.
La investigación continúa su curso, y las autoridades se mantienen herméticas sobre los avances del caso. Mientras tanto, las familias de los desaparecidos se aferran a la fe y la esperanza, y hacen un llamado a la sociedad para que se solidarice con su causa y contribuya a la difusión de la información que pueda llevar a su paradero. Cada minuto que pasa es crucial, y la colaboración ciudadana puede ser determinante para encontrar a los jóvenes músicos y llevar tranquilidad a sus angustiados familiares. La pregunta que resuena en la mente de todos es: ¿dónde están los integrantes del "Grupo Fugitivo? La respuesta, aún esquiva, se espera con impaciencia y temor.
Fuente: El Heraldo de México