28 de mayo de 2025 a las 09:35
Elige bien: Tu voto define la justicia
Esta histórica reforma al Poder Judicial, que culmina con la elección de jueces, magistrados y ministros este domingo, representa una oportunidad sin precedentes para la ciudadanía. Por primera vez, el pueblo tendrá voz y voto directo en la configuración del sistema que imparte justicia. Imaginen un sistema donde la imparcialidad no sea un ideal, sino una realidad palpable, construida por la propia ciudadanía. Donde el acceso a la justicia sea verdaderamente pronto, expedito y gratuito, sin importar la posición social o económica.
Este proceso, lejos de ser una mera formalidad, es un paso firme hacia el fortalecimiento de nuestro Estado democrático. Estamos hablando de modernizar un sistema vital, de supervisar el desempeño de las autoridades judiciales y de combatir frontalmente la corrupción, la impunidad y el nepotismo que tanto han lastrado nuestra historia. Piensen en la trascendencia de erradicar el tráfico de influencias y el burocratismo que obstruyen la justicia para la gente común. Estamos ante la posibilidad de construir un sistema judicial que responda a las necesidades del pueblo, no a los intereses de unos cuantos.
Se ha hablado mucho de la supuesta limitación al análisis constitucional de la Suprema Corte de Justicia de la Nación. Sin embargo, es crucial entender que este ajuste busca un equilibrio fundamental en la división de poderes. No se trata de silenciar a la Corte, sino de asegurar que la voluntad popular, expresada a través del Congreso de la Unión, sea respetada. Durante demasiado tiempo, la interpretación constitucional se ha utilizado para favorecer a grupos de poder, obstaculizando la aplicación de leyes que benefician al pueblo. Esta reforma busca corregir ese desequilibrio histórico.
La extinción del Consejo de la Judicatura Federal y la creación del Tribunal de Disciplina Judicial son piezas clave en este proceso. Al separar la función disciplinaria de la presidencia de la SCJN, se elimina el conflicto de interés inherente a ser juez y parte. Este nuevo tribunal, encargado de vigilar y sancionar a los servidores del Poder Judicial, garantiza una mayor imparcialidad y transparencia en la administración de justicia. Imaginen un sistema donde la corrupción y la negligencia no queden impunes, donde los jueces y magistrados rindan cuentas por sus actos.
Es comprensible que este proceso genere dudas e inquietudes. La complejidad de las boletas, la cantidad de candidatos y las restricciones en la campaña electoral son desafíos que debemos afrontar con responsabilidad. Sin embargo, la importancia de participar en esta elección histórica supera cualquier obstáculo. Los simuladores de voto, disponibles en línea, son una herramienta invaluable para familiarizarse con el proceso y practicar el voto. Informarse es crucial. Consulten las páginas oficiales del INE y del Instituto Electoral de su estado para conocer a los candidatos y el diseño de las boletas.
No se dejen engañar por las voces que llaman a la abstención. Esos falsos argumentos y tergiversaciones buscan deslegitimar el proceso y perpetuar el sistema que beneficia a unos cuantos. Rechazamos el regreso a un pasado de privilegios, tráfico de influencias y privatizaciones. El futuro de la justicia está en nuestras manos. Este domingo, ejerzamos nuestro derecho ciudadano y votemos con libertad y convicción por los jueces y magistrados que queremos para nuestro país. Participemos activamente en la construcción de un México más justo y equitativo. Nuestro voto es nuestra voz. Hagámosla escuchar.
Fuente: El Heraldo de México