28 de mayo de 2025 a las 22:15
¡CNTE Afecta Restaurantes! ¡Exigimos Libre Tránsito!
El eco de las protestas de la CNTE resuena con fuerza en las cajas registradoras de los restaurantes de la Ciudad de México, pintando un panorama sombrío para un sector que apenas comienza a recuperarse de los embates de la pandemia. Jack Sourasky Olmos, presidente de la CANIRAC en la capital, ha alzado la voz, no para acallar las manifestaciones, sino para advertir sobre el impacto devastador que los bloqueos, especialmente en zonas neurálgicas como el Centro Histórico y Paseo de la Reforma, están teniendo en la economía de los restaurantes.
No se trata únicamente de una baja en las ventas, aunque esta es, sin duda, la consecuencia más visible y preocupante. Imaginen un restaurante con las mesas vacías, la cocina en silencio y la angustia del personal ante la incertidumbre. Las reservaciones, cuidadosamente agendadas, se desvanecen en llamadas de cancelación. El bullicio habitual del servicio se reemplaza por un silencio inquietante. La pérdida de ingresos no solo afecta al dueño del establecimiento, sino a toda la cadena que lo sostiene: desde los meseros y cocineros hasta los proveedores y distribuidores.
Pero la problemática va más allá de la disminución de comensales. Los bloqueos impiden el flujo vital de suministros. Los camiones de reparto, cargados con ingredientes frescos y productos esenciales, quedan atrapados en el laberinto de las manifestaciones. La frescura de los alimentos se compromete, las despensas se vacían y la creatividad de los chefs se ve limitada por la falta de insumos. ¿Cómo mantener la calidad del servicio, la esencia de la gastronomía, cuando los ingredientes no llegan a tiempo?
Y no olvidemos el impacto en los trabajadores. Meseros, cocineros, personal de limpieza, todos se ven afectados por las dificultades para llegar a sus lugares de trabajo. El tiempo perdido en el tráfico, la incertidumbre del transporte público y el riesgo de quedar atrapados en medio de las protestas generan estrés e inseguridad. Muchos empleados, que dependen de su salario diario, pierden horas de trabajo y, por lo tanto, parte de su sustento.
Sourasky Olmos, en representación de la CANIRAC, ha sido enfático al respecto: si bien se respeta el derecho a la manifestación, es crucial que las autoridades encuentren un equilibrio que garantice el libre tránsito y el derecho al trabajo. La economía de la ciudad es un ecosistema complejo e interconectado. Paralizar sectores enteros, como el restaurantero, genera un efecto dominó que impacta a miles de familias y empresas.
Se necesita un diálogo constructivo, una búsqueda de soluciones que permitan la expresión de las demandas sociales sin asfixiar la actividad económica. La Ciudad de México, vibrante y diversa, se construye con el esfuerzo de todos. Encontrar un camino que reconozca y respete tanto el derecho a la protesta como el derecho al trabajo es fundamental para el bienestar de la capital. El llamado de la CANIRAC es un llamado a la reflexión, a la búsqueda de un equilibrio que permita que la voz de todos sea escuchada sin silenciar el motor económico que impulsa la ciudad.
Fuente: El Heraldo de México