Inicio > Noticias > Bienestar Social
28 de mayo de 2025 a las 09:25
Avanzamos: Paz y Resultados
La construcción de paz es una tarea titánica que requiere un abordaje integral y multisectorial, donde la atención a las causas de la violencia sea el eje central. No se trata solo de combatir los síntomas, sino de erradicar el caldo de cultivo que permite que la inseguridad florezca. El enfoque humanista que impulsa estas iniciativas, como las Jornadas de Paz, es un paso firme en la dirección correcta, pues reconoce que la desigualdad y la falta de oportunidades son los principales detonantes de la violencia.
Los números, aunque fríos, nos dan una idea del impacto de estas acciones: más de 400 mil servicios ofrecidos en las Ferias de Paz, miles de cédulas levantadas para conocer de primera mano las necesidades de la población, y la formación de comités de paz que empoderan a las comunidades en la construcción de su propio futuro. Imaginen el esfuerzo logístico que implica movilizar a cientos de brigadistas, recorrer 52 territorios de paz y tender puentes de diálogo y colaboración con gobiernos estatales y municipales, así como con 20 instituciones federales y locales. Esta sinergia es fundamental para lograr un impacto real y duradero.
La reinserción educativa es una pieza clave en este rompecabezas. Dar a los jóvenes la oportunidad de retomar sus estudios, ofrecerles una alternativa al camino de la violencia a través de la educación, es invertir en un futuro más próspero y seguro para todos. Las historias de los 391 jóvenes que han regresado a las aulas, y de los 310 adultos que han decidido apostar por la educación como herramienta de superación, son testimonios de que un cambio positivo es posible. Cada joven que retoma sus estudios, cada adulto que se capacita, es una victoria en la lucha contra la violencia. Por supuesto, aún hay un camino por recorrer para convencer a quienes dudan o aún no encuentran la opción educativa adecuada. El seguimiento y la persistencia son esenciales para no dejar a nadie atrás.
El programa Canje de Armas es otro ejemplo de cómo la confianza entre la ciudadanía y las autoridades puede generar resultados sorprendentes. La historia de la mujer que entregó voluntariamente 147 bombas en el Estado de México, sin ser cuestionada sobre su procedencia, es un poderoso mensaje de que el diálogo y la empatía son más efectivos que la represión. Este acto de valentía ciudadana demuestra que la gente anhela la paz y está dispuesta a colaborar para construirla.
El camino hacia la paz no es fácil, requiere de compromiso, perseverancia y, sobre todo, de la participación activa de todos los sectores de la sociedad. Las Jornadas de Paz y las iniciativas que las acompañan son un ejemplo de cómo, a través de un trabajo conjunto y coordinado, es posible tejer una red de apoyo y esperanza para las comunidades más vulnerables. La inversión en prevención, en la atención a las causas de la violencia, es la mejor inversión que podemos hacer como sociedad. Es sembrar la semilla de un futuro más justo, equitativo y pacífico para todos los mexicanos.
La labor de las autoridades no termina aquí. El reto es mantener el impulso, redoblar esfuerzos y seguir trabajando en la construcción de un México donde la paz sea una realidad y no solo una aspiración. La seguridad no se decreta, se construye día a día, con el compromiso de todos y todas.
Fuente: El Heraldo de México