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27 de mayo de 2025 a las 09:55

Veracruz: ¿Elecciones bajo fuego?

La sombra de la violencia se cierne sobre Veracruz a escasos días de las elecciones municipales. Un clima de tensión sin precedentes, marcado por asesinatos de candidatos, amenazas constantes y renuncias forzadas, ha puesto en jaque el proceso democrático. Más de cien aspirantes se encuentran bajo medidas de protección, mientras que otros cuatrocientos han preferido abandonar la contienda ante el temor por sus vidas. Texistepec, Las Choapas, Acultzingo y Misantla son solo algunos de los municipios que han sido testigos de la crudeza de esta realidad, donde la violencia no discrimina colores partidistas y ha sembrado el miedo en la ciudadanía. A pesar del panorama, la lucha por el poder local se intensifica en los municipios más estratégicos del estado.

En el puerto de Veracruz, el pulso electoral se centra en la contienda entre Rosa María Hernández Espejo, de la coalición Morena-PVEM, e Indira Rosales San Román, del PAN. Si bien Morena ha reforzado su presencia, Rosales cuenta con el respaldo del influyente grupo político de los Yunes. El control de esta plaza, la más poblada y con mayor presupuesto del estado, es crucial para ambos bandos.

Boca del Río es otro escenario de intensa disputa. Bertha Ahued Malpica, abanderada de Morena y el PVEM, se enfrenta a María Josefina Gamboa Torales, una figura destacada del PAN. La contienda se presenta cerrada, sin un claro favorito, y se prevé una definición por un margen estrecho de votos. Las estructuras locales de ambos partidos trabajan a toda máquina para movilizar a sus bases.

En Xalapa, la capital del estado, Daniela Griego Ceballos, de Morena-PVEM, lidera las preferencias, pero Román Moreno, de Movimiento Ciudadano, ha emergido como un contendiente de peso. Mientras Griego cuenta con el apoyo del aparato estatal, Moreno representa una oposición que busca consolidarse en la capital.

Coatzacoalcos también se encuentra en el ojo del huracán. Pedro Miguel Rosaldo García, de Morena-PVEM, se muestra confiado en su posición, pero el priista Carlos Vasconcelos Guevara, con una sólida base sindical en la región, ha emergido como su principal rival. La inseguridad, un tema recurrente en la campaña, ha exacerbado la tensión en este municipio del sur veracruzano.

En Córdoba, la batalla se libra entre Armando Aiza Debernardi, del PAN, y Manuel Alonso Cerezo, de Morena, quien se perfila como el favorito. La confrontación es directa y la capacidad de movilización de las estructuras electorales será determinante.

Finalmente, en Poza Rica, todo indica que Morena mantendrá el control con Adanely Rodríguez Rodríguez.

Más allá de la contienda electoral, la situación en Veracruz es crítica. La violencia ha trascendido las urnas y se ha extendido a los tribunales e incluso a las calles. Las autoridades electorales han reforzado las medidas de seguridad y desplegado vigilancia en zonas de alto riesgo, con el objetivo de garantizar una jornada pacífica. Sin embargo, el desafío va más allá de la logística: se trata de salvaguardar el derecho de los veracruzanos a votar sin miedo.

El próximo 1 de junio, Veracruz no solo elegirá alcaldes, sino que definirá el control político del estado y, sobre todo, su capacidad para resistir la violencia. La democracia está en juego.


En corto: Xochimilco, entre la opacidad y la inconformidad.

La comparecencia de Circe Camacho ante el Congreso de la Ciudad de México dejó un sabor amargo. Ante los cuestionamientos sobre corrupción, tala ilegal, abandono de pueblos originarios y una abultada lista de litigios laborales, la alcaldesa optó por el silencio y la promesa de respuestas por escrito. También evadió el tema de los millones de pesos observados por la Auditoría Superior de la Federación, una investigación que sigue sin avances ni respuestas.

Pero las críticas no solo provienen de la oposición. Dentro de Morena, las fracturas son cada vez más evidentes. Líderes vecinales y fundadores del movimiento acusan a Camacho de autoritarismo y falta de diálogo. A esto se suma la persistente protesta por la contaminación en los canales, con los dueños de trajineras y trabajadores manteniendo el bloqueo hasta obtener una respuesta satisfactoria.

Xochimilco se encuentra a la deriva, sumido en un vacío de poder con aroma a derrota. La falta de liderazgo y la opacidad en la gestión han generado una profunda crisis de gobernabilidad en la alcaldía.

Fuente: El Heraldo de México