28 de mayo de 2025 a las 02:30
Exigen justicia: Padres de los 43
La sombra de la incertidumbre continúa extendiéndose sobre el caso Ayotzinapa, un trágico suceso que ha marcado profundamente a México. La reciente petición de los padres y madres de los 43 normalistas desaparecidos, exigiendo la destitución de Rosendo Gómez Piedra, titular de la Unidad Especial para la Investigación y el Litigio del caso, ha añadido una nueva capa de complejidad a esta herida aún abierta. La acusación de corrupción y peculado que pesa sobre Gómez Piedra ha erosionado la confianza de las familias, quienes ven en su permanencia un obstáculo para el esclarecimiento de la verdad.
Melitón Ortega, vocero de los familiares y padre de uno de los jóvenes desaparecidos, ha expresado con contundencia la desazón que impera en el colectivo. La insensible referencia de Gómez Piedra a los normalistas como "cadáveres", antes incluso de ingresar a Palacio Nacional, ha sido la gota que derramó el vaso. Esta falta de tacto, sumada a la presunta corrupción, ha generado un clamor unánime por su salida. Ortega ha declarado que la confianza en el funcionario se ha desvanecido por completo, argumentando la falta de respuestas contundentes y la nula consideración hacia las familias durante el proceso de investigación.
La reunión sostenida con la presidenta Claudia Sheinbaum, si bien no arrojó una respuesta inmediata a la solicitud de destitución, sí puso sobre la mesa la gravedad de las acusaciones contra Gómez Piedra. El silencio de las autoridades presentes ante el planteamiento de los padres, la ausencia de cualquier defensa hacia el funcionario, habla por sí sola. Se percibe una tensión palpable, un reconocimiento tácito de la delicada situación que enfrenta el titular de la Unidad Especial.
La falta de confianza no se limita únicamente a la figura de Gómez Piedra. La percepción de que la investigación no avanza al ritmo deseado, la sensación de que se repiten los mismos patrones de opacidad y falta de transparencia que han caracterizado el caso desde sus inicios, alimenta la frustración y el dolor de las familias. La exigencia de la destitución de Gómez Piedra se convierte así en un símbolo, en la representación de la necesidad de un cambio profundo en la forma en que se aborda la búsqueda de la verdad.
Se ha programado una nueva reunión con la presidenta Sheinbaum para finales de julio. Esta cita se presenta como una oportunidad crucial para retomar el rumbo, para reconstruir la confianza perdida y para demostrar un compromiso real con el esclarecimiento de los hechos. La salida de Gómez Piedra, según las palabras de Melitón Ortega, se ha convertido en una condición sine qua non para la continuidad del diálogo y la colaboración con las autoridades. El futuro de la investigación, la posibilidad de que las familias encuentren finalmente la paz y la justicia que tanto anhelan, pende de un hilo. La respuesta de la presidenta Sheinbaum marcará un punto de inflexión en este largo y doloroso camino. ¿Se escuchará el clamor de las familias? ¿Se tomarán las medidas necesarias para asegurar una investigación transparente e imparcial? El tiempo, y las decisiones que se tomen en las próximas semanas, lo dirán.
Fuente: El Heraldo de México