27 de mayo de 2025 a las 09:55
Dile adiós a las tortillas duras: ¡Secreto revelado!
¿Sabías que las tortillas, ese alimento tan fundamental en nuestra mesa, guardan secretos para mantenerse tan suaves y deliciosas como recién hechas? No se trata de magia, sino de ciencia y tradición combinadas. La UNAM, en sus investigaciones, ha destacado el valor nutricional de las tortillas, ricas en vitaminas y minerales esenciales como calcio, magnesio, fósforo, potasio, niacina y un abanico de vitaminas que van desde la A hasta la E, incluyendo el complejo B. Un verdadero tesoro nutricional que acompaña nuestros platillos favoritos.
Pero, ¿qué sucede cuando ese tesoro pierde su suavidad característica y se endurece? La culpable es la retrogradación del almidón, un proceso natural que afecta la textura de la tortilla. Sin embargo, existen maneras de combatir este fenómeno y prolongar la vida y la suavidad de nuestras queridas tortillas.
Olvídate de las tortillas duras como piedras o de tener que resignarte a usarlas como tostadas. El secreto para mantenerlas suaves en el refrigerador es más sencillo de lo que piensas. Primero, separa cada tortilla con delicadeza, evitando que se peguen entre sí. Luego, déjalas enfriar a temperatura ambiente sobre la mesa, como si estuvieran reposando después de una larga jornada. Una vez que estén frescas al tacto, reúnelas nuevamente y envuélvelas en un trapo limpio y seco, como un abrazo protector.
Si buscas una conservación aún más prolongada, la nevera es tu aliada. Guarda las tortillas envueltas en un trapo dentro de una bolsa hermética o en un recipiente de plástico con tapa. Este método crea una barrera protectora contra las bajas temperaturas del refrigerador, impidiendo que se endurezcan y manteniendo su flexibilidad. Y si necesitas conservarlas por aún más tiempo, el congelador es la solución. Solo recuerda descongelarlas con suficiente anticipación para poder disfrutarlas en su plenitud.
Pero ojo, la conservación también implica responsabilidad. Debemos estar atentos a cualquier señal de deterioro. Un mal olor, manchas de colores sospechosos (rojo, gris o verde) o la presencia de moho son señales inequívocas de que la tortilla ha llegado al final de su ciclo. En estos casos, deséchelas sin dudarlo para evitar cualquier riesgo para la salud.
Así que ya lo sabes, conservar la suavidad y frescura de las tortillas es posible con estos sencillos consejos. No solo estarás aprovechando al máximo este alimento tan preciado en nuestra cultura, sino que también estarás cuidando de tu salud y disfrutando de su inigualable sabor en cada bocado. Desde los tacos hasta las enchiladas, pasando por las quesadillas y los chilaquiles, la tortilla seguirá siendo la reina de nuestra mesa, suave, flexible y lista para acompañar nuestras más deliciosas creaciones culinarias.
Fuente: El Heraldo de México