26 de mayo de 2025 a las 21:40
Sheinbaum combate corrupción en Pemex
La promesa de pagos directos a los proveedores de Pemex por parte de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo abre una nueva ventana de esperanza para quienes, durante años, han visto sus finanzas afectadas por la burocracia y la opacidad que a menudo rodea a los procesos de contratación pública. La mandataria ha sido clara: no más intermediarios, no más "coyotes" que se aprovechan de la desesperación y la necesidad de quienes buscan legítimamente el pago por sus servicios. Esta declaración no solo representa un alivio para los proveedores, sino también un firme posicionamiento contra la corrupción, un mal endémico que drena los recursos del país y socava la confianza en las instituciones.
La frase "se está pagando poco a poco" puede generar cierta inquietud. Sin embargo, la presidenta ha enfatizado la importancia de la revisión minuciosa de los trabajos realizados. Este proceso, aunque pueda parecer lento, es crucial para garantizar la transparencia y la correcta aplicación de los recursos públicos. No se trata solo de pagar, sino de pagar lo justo, por el trabajo efectivamente realizado. Es una tarea compleja, que involucra la revisión de contratos, la verificación de la calidad de los servicios prestados y la comprobación de la documentación correspondiente. Esta meticulosidad, si bien puede demorar los pagos, en última instancia, fortalece la credibilidad del gobierno y sienta las bases para una relación más sana y transparente con el sector privado.
La advertencia sobre los "coyotes" es una pieza clave en esta estrategia. Estos intermediarios, que se presentan como facilitadores del proceso, a menudo exigen comisiones exorbitantes, retrasando aún más los pagos y perjudicando a los proveedores. Al erradicar su influencia, el gobierno no solo protege a los empresarios, sino que también envía un mensaje contundente: la corrupción no será tolerada. Se invita a los proveedores a confiar en los canales oficiales, a denunciar cualquier intento de extorsión y a participar activamente en la construcción de un sistema más justo y equitativo.
Es fundamental que este compromiso se traduzca en acciones concretas y que los proveedores vean reflejado en sus cuentas el pago por sus servicios. La transparencia en el proceso de revisión y la comunicación constante con los afectados serán esenciales para mantener la confianza y asegurar el éxito de esta iniciativa. La lucha contra la corrupción es un proceso continuo que requiere la participación de todos. El llamado de la presidenta Sheinbaum a evitar a los "coyotes" es un paso importante en esa dirección, y su éxito dependerá, en gran medida, de la colaboración y la honestidad de todos los involucrados. El futuro de Pemex y, en última instancia, el del país, depende de la construcción de un sistema transparente y eficiente que garantice el desarrollo y la prosperidad para todos. La esperanza está puesta en que esta nueva política marque un punto de inflexión en la relación entre el gobierno y el sector privado, sentando las bases para un futuro más próspero y equitativo.
Fuente: El Heraldo de México