27 de mayo de 2025 a las 00:55
Revolución judicial: Bátiz propone nuevo método para elegir jueces.
Una verdadera revolución silenciosa se está gestando en los cimientos del Poder Judicial mexicano. Bernardo Bátiz, figura clave en este proceso de transformación, describe la nueva forma de designar jueces y magistrados como un hito histórico, un paso firme hacia la democratización de un sistema que, según sus palabras, se mantenía resguardado entre cuatro paredes. En una entrevista concedida a Adriana Delgado en el programa "El Dedo en la Llaga" de Heraldo Radio, Bátiz no esquivó la complejidad del tema. Reconoció que, si bien no se puede generalizar y tildar al Poder Judicial de corrupto, la opacidad que lo caracterizaba generaba suspicacias y limitaba la participación ciudadana.
Su candidatura al Tribunal de Disciplina, con el número 23 en la boleta turquesa, no es casualidad. Bátiz se presenta como un actor comprometido con este cambio, dispuesto a contribuir en la construcción de un sistema judicial más transparente y accesible. La elección de jueces, magistrados y ministros de la Corte, pilar fundamental de la reforma, es para él una muestra tangible del avance hacia una justicia más democrática.
El Tribunal de Disciplina, órgano recién creado a raíz de la reforma constitucional, se erige como el guardián de la ética judicial. Su misión, explica Bátiz, no es interferir en las decisiones judiciales, sino velar por la correcta conducta de jueces, magistrados y ministros, asegurando que actúen dentro del marco legal establecido. Este nuevo tribunal tendrá la facultad de sancionar las faltas a la ética, desde amonestaciones hasta suspensiones temporales e incluso destituciones.
Bátiz subraya un punto crucial: la responsabilidad de los litigantes en la prolongación de los procesos judiciales. Muchas veces, señala, son las estrategias dilatorias de los abogados las que entorpecen la justicia y generan demoras innecesarias. El Tribunal de Disciplina, en este contexto, se convierte en una herramienta para agilizar los procesos y garantizar la eficiencia del sistema.
Con una amplia trayectoria en los tres poderes del Estado –ejecutivo, legislativo y ahora judicial–, Bátiz se presenta con la experiencia y el conocimiento necesarios para asumir el cargo de Magistrado del Tribunal de Disciplina. Su compromiso con la reforma y su visión de un Poder Judicial más democrático y transparente lo posicionan como una figura central en este proceso de transformación. La creación del Tribunal de Disciplina, con sus facultades sancionatorias, representa un paso crucial en la búsqueda de una justicia más eficaz y al servicio de la ciudadanía. El futuro del Poder Judicial mexicano se escribe con la tinta de la reforma y la participación de actores comprometidos como Bernardo Bátiz. ¿Será este el inicio de una nueva era en la administración de justicia en el país? El tiempo y la implementación de estas nuevas medidas nos darán la respuesta.
Fuente: El Heraldo de México