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26 de mayo de 2025 a las 10:00
Lentes: ¿El Futuro Más Allá del Smartphone?
La llegada de las gafas inteligentes de Meta a México marca un hito en la incipiente revolución de la computación visual. Imaginen un mundo donde la información fluye directamente a nuestros ojos, donde no necesitamos bajar la mirada hacia una pantalla para acceder al conocimiento. Este futuro, que hasta hace poco parecía relegado a la ciencia ficción, está cada vez más cerca. La segunda generación de estas gafas, dotadas de inteligencia artificial generativa, no solo captura imágenes y videos, sino que interpreta el mundo que nos rodea, ofreciendo respuestas en tiempo real. Piensen en la posibilidad de identificar instantáneamente un monumento histórico, conocer la composición de un platillo con solo mirarlo o recibir indicaciones precisas sin tener que consultar un mapa.
Este no es un fenómeno aislado. Forma parte de una estrategia mayor, orquestada por gigantes tecnológicos como Google, Apple y la propia Meta, para encontrar al sucesor del smartphone. El teléfono inteligente, que revolucionó la comunicación y el acceso a la información, comienza a mostrar sus limitaciones. Su pantalla, otrora una ventana al mundo digital, se ha convertido en una barrera que nos aísla del entorno físico. Las gafas inteligentes buscan romper esa barrera, integrando la información digital de forma natural en nuestra percepción del mundo real.
La reciente adquisición de io, la startup del visionario Jony Ive, por parte de OpenAI, refuerza esta tendencia. Con una inversión millonaria, OpenAI apuesta por un futuro donde la interacción con la inteligencia artificial sea fluida e intuitiva, casi invisible. Imaginen unas gafas que anticipen nuestras necesidades, que nos ayuden a tomar decisiones informadas y que nos conecten con el mundo de una manera completamente nueva.
Google, tras el tropiezo con las Google Glass, regresa a la arena con una propuesta más madura y ambiciosa. Su nueva apuesta se centra en la inteligencia artificial generativa y la realidad aumentada, permitiendo una interacción más natural con el entorno. Ya no se trata solo de ver información superpuesta a la realidad, sino de interactuar con ella, modificarla y utilizarla de forma intuitiva.
Apple, con sus Vision Pro, aunque con una adopción aún limitada, ha dado un paso importante hacia la computación espacial. Si bien aún no son un dispositivo para el día a día, nos muestran el potencial de una realidad donde la información digital se integra de forma tridimensional en nuestro espacio físico.
La clave de esta revolución reside en la inteligencia artificial visual. Esta tecnología nos permite interactuar con la información de una manera más natural, utilizando la voz, la mirada y el contexto. Ya no se trata de tocar una pantalla, sino de experimentar el mundo de una forma enriquecida y aumentada.
No todos los intentos han sido exitosos. Dispositivos como el Humane AI Pin y el Rabbit R1, aunque innovadores, no lograron conquistar al público debido a su limitada funcionalidad y a una experiencia de usuario poco amigable. Esto nos recuerda que la innovación, por sí sola, no es suficiente. La clave del éxito reside en la combinación de tecnología avanzada con una experiencia de usuario intuitiva y práctica.
En este contexto, las gafas inteligentes parecen tener una ventaja competitiva. Permiten mantener la vista en el entorno, integran capacidades contextuales y, con el avance del diseño, podrían llegar a ser indistinguibles de unas gafas convencionales. Las gafas de Meta ya son capaces de identificar puntos de interés, describir objetos, traducir idiomas y responder preguntas simples. Son los primeros pasos de una tecnología que promete transformar nuestra relación con la información.
Los desafíos persisten: la privacidad, la dependencia del smartphone, la duración de la batería, el diseño y el precio son obstáculos que aún deben superarse. Sin embargo, las grandes empresas tecnológicas están decididas a ganar esta carrera. Están invirtiendo miles de millones en investigación y desarrollo, compitiendo por crear las gafas más inteligentes del mercado. Si lo logran, quizás en un futuro no muy lejano, dejemos de mirar pantallas para empezar, literalmente, a ver a través de ellas, accediendo a un universo de información y posibilidades que hoy solo podemos imaginar.
Fuente: El Heraldo de México