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26 de mayo de 2025 a las 03:25

Celia Maya: ¡Juntos vigilamos la elección!

En el vibrante corazón de Tlalpan, bajo la sombra protectora del quiosco, Celia Maya, candidata a Magistrada del Tribunal de Disciplina Judicial, se encontró cara a cara con la ciudadanía este domingo 25 de mayo. Un encuentro sin artificios, sin templetes que la elevaran por encima del pueblo al que aspira representar. "La justicia verdadera no necesita alturas: necesita raíces," resonaron sus palabras, firmes y cargadas de significado, en la plaza pública. Su presencia, a pie de calle, simboliza la cercanía que promete a la gente, una justicia palpable, no encerrada en las torres de marfil de la burocracia.

A pocos días de la elección, el 1 de junio, Maya García no solicitó votos de manera tradicional, sino que hizo un llamado a la vigilancia ciudadana, un llamado a la participación activa en la construcción de un sistema judicial transparente. "La justicia no se suplica, se vigila", sentenció con vehemencia. No se trata de una dádiva heredada, sino de un derecho que debe conquistarse, defenderse y, sobre todo, construirse día a día. En Tlalpan, tierra de historia y resistencia, de pueblos originarios y mujeres organizadas, la candidata encontró el escenario perfecto para sembrar esta semilla de esperanza.

La memoria colectiva de Tlalpan, rica en luchas sociales y defensa de la dignidad, resonó con el mensaje de Maya. Un mensaje que evoca la fuerza de la comunidad, la importancia de la organización y la persistencia en la búsqueda de un futuro más justo. "No venimos a hacer campaña. Venimos a encender una promesa," declaró Maya, una promesa de que el Tribunal de Disciplina Judicial, bajo su liderazgo, no será una institución más, sino una trinchera en la lucha contra la corrupción.

No se trata simplemente de castigar a jueces, magistrados y ministros corruptos, sino de erigir una barrera sólida contra los pactos de impunidad que tanto daño han causado a la sociedad. Se trata de amplificar las voces silenciadas por décadas, de darles un espacio en la arena pública y garantizar que la justicia sea, finalmente, un reflejo de la voluntad popular.

La imagen de Celia Maya, de pie junto a la gente de Tlalpan, se convierte en un símbolo poderoso de la justicia que anhelamos. Una justicia cercana, accesible y, sobre todo, vigilante. Una justicia que no se limita a dictar sentencias, sino que se construye desde las bases, con la participación activa de la ciudadanía. El 1 de junio, la elección no solo decidirá quién ocupará la Magistratura, sino también qué tipo de justicia queremos para nuestro futuro. La promesa de Maya, encendida en el corazón de Tlalpan, resuena con fuerza en la víspera de esta importante decisión. La pregunta que queda en el aire es si la ciudadanía responderá al llamado y se unirá a esta lucha por una justicia verdaderamente popular.

Fuente: El Heraldo de México