25 de mayo de 2025 a las 17:15
Crueldad infantil: el horror de la familia Seltzer
La tragedia que envuelve a la familia Seltzer en Villa Crespo ha conmocionado a la sociedad argentina. Un velo de misterio e incredulidad se cierne sobre el caso, mientras las autoridades intentan reconstruir los hechos que llevaron a la muerte de Adrián Seltzer, su esposa Laura Leguizamón y sus dos hijos, Ian e Ivo. La escena, descubierta por la empleada doméstica, pinta un cuadro desgarrador: cuerpos sin vida dispersos por el departamento, silenciosos testigos de una violencia inimaginable.
El hallazgo de una carta escrita por Laura Leguizamón, con frases fragmentadas y en mayúsculas, añade un matiz aún más perturbador al caso. "Les arruinaba la vida", "Con lo que iban a pasar, todo mal, muy perverso", "Fue mucho", "Los amo", "Lo siento"… Palabras que resuenan como un grito desesperado, un lamento cargado de dolor y confusión. ¿Qué tormentosa batalla se libraba en la mente de esta mujer de 51 años, bajo tratamiento psiquiátrico? ¿Qué la llevó a cometer un acto tan atroz contra su propia familia?
Las investigaciones apuntan a un posible brote psicótico, agravado quizás por la suspensión de su medicación. La autopsia revela la brutalidad del ataque: entre 10 y 12 puñaladas en los cuerpos de los niños, un testimonio escalofriante del horror que vivieron en sus últimos momentos. Ian, en un intento desesperado por escapar, presentó marcas de defensa en sus brazos y manos. Ivo, sin embargo, no tuvo la misma suerte. Su vida se apagó en su propia habitación, marcado también por las heridas de la lucha. Adrián Seltzer, reconocido articulista y accionista, recibió tres puñaladas mientras yacía en su cama, ajeno a la tragedia que se cernía sobre su hogar.
La hipótesis que cobra más fuerza es la de un homicidio seguido de suicidio. Tras acabar con la vida de su familia, Laura Leguizamón habría decidido terminar con la suya en el baño del departamento. El descubrimiento de cajas de medicamentos antipsicóticos en la escena del crimen refuerza la teoría de un desequilibrio mental. Fuentes cercanas a la familia, citadas por La Nación, revelan que Laura había sufrido un primer episodio psiquiátrico hace dos años. Gracias a la medicación, había logrado mantener una aparente estabilidad, una frágil fachada que se derrumbó estrepitosamente, dejando tras de sí una estela de dolor y preguntas sin respuesta.
El caso de la familia Seltzer nos confronta con la complejidad de la salud mental y la importancia de un tratamiento adecuado y continuo. Nos obliga a reflexionar sobre la fragilidad de la vida y la necesidad de estar atentos a las señales de alerta en nuestro entorno. Más allá de la morbosa curiosidad que despierta este tipo de tragedias, queda la profunda tristeza por la pérdida de cuatro vidas y la desolación de una comunidad que busca comprender lo incomprensible.
Fuente: El Heraldo de México