Logo
NOTICIAS
play VIDEOS

Inicio > Noticias > Seguridad

24 de mayo de 2025 a las 06:40

Túnel sellado: ¿Misterio en Aguaruto?

La reciente clausura del túnel descubierto en el penal de Aguaruto, en Culiacán, Sinaloa, ha vuelto a poner en el ojo del huracán la precaria situación de seguridad en los centros penitenciarios del país. Las imágenes del operativo, difundidas por la Secretaría de Seguridad Pública del Estado (SSPE), muestran con crudeza la realidad que se vive tras las rejas: un agujero de aproximadamente 15 metros de longitud y cinco de profundidad, excavado con una precisión que denota planificación y conocimiento, no un acto improvisado. La meticulosidad del trabajo, desde la excavación hasta la forma en que estaba oculto bajo uno de los módulos, plantea serias interrogantes sobre la capacidad de control al interior del penal. ¿Cómo pudo construirse un túnel de tales dimensiones sin que las autoridades se percataran? ¿Qué nivel de complicidad interna se requiere para una obra de esta magnitud?

El descubrimiento del túnel se produjo tras un enfrentamiento armado entre internos el pasado miércoles 21 de mayo, un incidente que dejó una persona herida por esquirlas de bala y que destapó una verdadera caja de Pandora. El operativo posterior no solo reveló la existencia del túnel, sino también un arsenal que incluía armas largas, pistolas, una granada de mano, artefactos explosivos improvisados y una cantidad considerable de cargadores. A esto se suma el decomiso de drogas, teléfonos celulares, radios, una laptop, módems e incluso un sistema Starlink, que presumiblemente permitía la comunicación satelital desde el interior del penal. Este hallazgo es particularmente preocupante, ya que evidencia el acceso a tecnología sofisticada dentro de un ambiente supuestamente controlado. ¿Cómo ingresó este equipo al penal? ¿Quién lo operaba y con qué propósito?

La situación en Aguaruto no es un caso aislado. Representa un microcosmos de la problemática que aqueja a las cárceles mexicanas, donde la sobrepoblación, la corrupción y la falta de recursos se combinan para crear un caldo de cultivo para la violencia y la delincuencia. El hecho de que las autoridades se muestren "sorprendidas" por estos hallazgos, como se lee en algunos comentarios en redes sociales, resulta irónico, cuando la realidad de la situación es un secreto a voces. La población, cansada de la impunidad, exige respuestas y acciones concretas. No basta con sellar un túnel. Se necesita una reforma profunda del sistema penitenciario que aborde las causas estructurales de la inseguridad.

La pregunta que queda en el aire es: ¿cuántos túneles más existen en las cárceles del país, esperando ser descubiertos? ¿Qué medidas se tomarán para prevenir que situaciones como la de Aguaruto se repitan? La respuesta a estas preguntas es crucial para la seguridad de la sociedad y para la credibilidad de las instituciones. Mientras tanto, la sociedad observa con inquietud, esperando que la "sorpresa" de las autoridades se transforme en acción real y efectiva. El sellar el túnel con concreto es solo un parche temporal en un problema mucho más profundo. La verdadera solución requiere una voluntad política firme y una estrategia integral que vaya más allá de las medidas reactivas. La seguridad no puede ser un juego del gato y el ratón, donde las autoridades siempre van un paso atrás.

Fuente: El Heraldo de México