23 de mayo de 2025 a las 18:00
Vila reduce impuesto a remesas
La sombra del impuesto a las remesas, una amenaza latente para la economía familiar mexicana, ha comenzado a disiparse, aunque la batalla está lejos de terminar. Una delegación de senadores mexicanos, encabezada por Mauricio Vila del Partido Acción Nacional (PAN), logró una victoria parcial en su reciente visita a Washington. Tras intensas negociaciones con congresistas y senadores estadounidenses, tanto republicanos como demócratas, se consiguió una reducción del impuesto propuesto, del 5% al 3.5%. Si bien no es el resultado ideal, este primer paso inyecta una dosis de optimismo en la lucha por proteger el sustento de millones de familias mexicanas.
La presión ejercida por la comitiva mexicana, en estrecha colaboración con la Embajada de México en Estados Unidos, puso en el radar un tema que, sorprendentemente, había pasado desapercibido en los pasillos del poder legislativo estadounidense. Vila, en una reveladora entrevista para el programa "Noticias de la Mañana con Mario Maldonado" de El Heraldo Televisión, transmitido por El Heraldo Media Group, destacó la importancia de esta intervención, que logró sensibilizar a los legisladores sobre las consecuencias devastadoras que este impuesto tendría en la relación bilateral entre México y Estados Unidos.
Imaginen: 20 mil millones de pesos anuales. Esa es la cifra que, gracias a la reducción del 1.5% en el impuesto propuesto, dejará de salir de los bolsillos de nuestros paisanos que trabajan incansablemente en el extranjero. 20 mil millones de pesos que, en lugar de alimentar las arcas del gobierno estadounidense, llegarán a las manos de las familias mexicanas, inyectando vitalidad a la economía local y fortaleciendo el tejido social.
Este logro, sin embargo, no debe ser motivo de complacencia. La lucha continúa. La propuesta, tras su paso por la Cámara de Representantes, donde fue aprobada por un margen mínimo de apenas un voto, ahora se enfrenta al escrutinio del Senado. La incertidumbre persiste, y la necesidad de mantener la presión y la vigilancia sobre el proceso legislativo es más crucial que nunca.
La delegación mexicana no solo logró una reducción significativa del impuesto, sino que también sentó un precedente invaluable. Demostró la fuerza de la diplomacia y la capacidad de México para defender los intereses de sus ciudadanos en el escenario internacional. Se abrió un canal de comunicación directo con los legisladores estadounidenses, plantando la semilla del diálogo y la colaboración en la búsqueda de soluciones que beneficien a ambas naciones.
El futuro de las remesas, ese flujo vital de recursos que sostiene a tantas familias mexicanas, sigue en juego. La lucha por su protección es una responsabilidad compartida, un compromiso que exige la participación activa de todos los sectores de la sociedad. Mantengámonos informados, levantemos la voz y apoyemos a quienes trabajan incansablemente para asegurar que el fruto del esfuerzo de nuestros migrantes llegue íntegro a sus hogares.
Fuente: El Heraldo de México