23 de mayo de 2025 a las 18:40
Sheinbaum ignora protestas CNTE tras encuesta
La creciente tensión entre el gobierno de la Ciudad de México y la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) ha alcanzado un nuevo punto álgido. La cancelación de la reunión prevista entre la Jefa de Gobierno, Claudia Sheinbaum, y la CNTE, tras las recientes protestas del magisterio disidente, abre un interrogante sobre el futuro del diálogo entre ambas partes. Si bien la mandataria capitalina ha reiterado su compromiso con la libertad de manifestación, ha condenado enérgicamente las formas que han adoptado estas movilizaciones, calificándolas de inaceptables.
El rechazo de la ciudadanía a las tácticas de la CNTE, reflejado en la reciente encuesta de QM Estudios de Opinión, añade otra capa de complejidad al escenario. El 78% de desaprobación a los bloqueos y protestas del magisterio disidente pone de manifiesto el impacto negativo que estas acciones tienen en la vida cotidiana de los habitantes de la capital y su zona metropolitana. El bloqueo de vialidades estratégicas, como los accesos al Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México, no solo afecta la movilidad, sino que también proyecta una imagen de inestabilidad que perjudica la percepción de la ciudad.
La Jefa de Gobierno ha recordado su propio historial de participación en manifestaciones durante su etapa en la oposición, enfatizando que siempre se llevaron a cabo de forma pacífica. Este contraste entre las protestas pasadas y las actuales sirve como argumento para cuestionar la legitimidad de las tácticas empleadas por la CNTE. La pregunta que queda en el aire es si la radicalización de las protestas contribuye realmente a la consecución de los objetivos del magisterio o, por el contrario, aleja la posibilidad de un diálogo constructivo.
La decisión de Sheinbaum de cancelar la reunión no implica el cierre definitivo de las puertas al diálogo. La mesa de negociación se mantiene abierta con la Secretaria de Gobernación y el Secretario de Educación, ofreciendo una vía alternativa para abordar las demandas del magisterio. Sin embargo, la incertidumbre persiste. ¿Será este un punto de inflexión en la relación entre el gobierno y la CNTE? ¿Lograrán encontrar un terreno común para el diálogo o la escalada de tensiones continuará? El futuro de la educación y la estabilidad social en la capital dependen, en gran medida, de la respuesta a estas preguntas.
Mientras tanto, la ciudadanía observa con preocupación el desarrollo de los acontecimientos. La necesidad de soluciones que garanticen tanto el derecho a la manifestación como el funcionamiento ordenado de la ciudad se ha convertido en una prioridad inaplazable. La búsqueda de un equilibrio entre las demandas del magisterio y las necesidades de la población se presenta como un reto complejo que requerirá de la voluntad y la capacidad de diálogo de todas las partes involucradas. El tiempo dirá si se logra alcanzar un consenso o si, por el contrario, la confrontación se agrava, con las consecuencias que ello podría acarrear para la ciudad y sus habitantes.
Fuente: El Heraldo de México