24 de mayo de 2025 a las 00:00
CDMX: Comercios al 80% por bloqueos CNTE
El corazón del comercio capitalino late con dificultad. La semana de marchas y plantones de la CNTE ha dejado una profunda herida en el bolsillo de miles de pequeños comerciantes y empresarios familiares, quienes ven con angustia cómo sus negocios se ahogan en un mar de incertidumbre. Gerardo Cleto López, presidente del Consejo para el Desarrollo del Comercio en Pequeño y la Empresa Familiar, ha alzado la voz, denunciando una situación que roza el secuestro económico. "Nos sentimos secuestrados", declaró en una entrevista concedida al programa "Noticias de la Tarde con Lupita Juárez" de El Heraldo Televisión, transmitido por El Heraldo Media Group. Sus palabras resonaron con la fuerza de la desesperación, reflejando el sentir de un sector que lucha por sobrevivir.
No se trata de cifras frías, sino de rostros, familias, sueños que penden de un hilo. El impacto económico de las manifestaciones se extiende como una mancha de aceite, alcanzando a cerca de 30 mil establecimientos mercantiles en un radio de 10 kilómetros alrededor del Centro Histórico. Imaginemos el panorama: las calles, habitualmente bulliciosas y llenas de vida, ahora desiertas, bloqueadas por las protestas. Los clientes, imposibilitados de acceder a los comercios, optan por otras alternativas, dejando a los pequeños empresarios a la deriva.
La CNTE exige mejoras laborales, una causa comprensible en un país que busca la justicia social. Sin embargo, ¿a qué costo? Cleto López plantea una pregunta crucial: ¿es justo que la lucha de unos perjudique el sustento de otros? Mientras los maestros alzan la voz por sus derechos, cerca de 170 mil trabajadores del Centro Histórico ven peligrar sus empleos, sus ingresos, la estabilidad de sus familias. La cifra es abrumadora, un grito silencioso que se ahoga en el ruido de las protestas.
Joyerías, zapaterías, ópticas, farmacias, tiendas de telas… la lista de afectados es interminable. Todos, sin excepción, sufren las consecuencias de los cierres viales. Las pérdidas alcanzan hasta el 80% de las ventas, un golpe devastador para negocios que ya de por sí operan con márgenes estrechos. El pago de impuestos, las nóminas de los empleados, todo se convierte en un desafío titánico. El futuro se vislumbra sombrío, lleno de interrogantes.
¿Cómo subsistir en un ambiente de constante zozobra? ¿Cómo mantener a flote un negocio cuando las calles se convierten en un campo de batalla? ¿Cómo explicar a los empleados que sus salarios están en riesgo, que el futuro es incierto? Estas son las preguntas que atormentan a los pequeños empresarios, víctimas colaterales de una lucha que, si bien legítima, no debería pisotear los derechos de otros. Es necesario encontrar un equilibrio, un punto de encuentro donde las demandas sociales no se traduzcan en la ruina económica de miles de familias. El diálogo, la negociación, la búsqueda de soluciones conjuntas son imprescindibles para sanar las heridas de un sector que clama por ser escuchado.
Fuente: El Heraldo de México