24 de mayo de 2025 a las 01:05
AICM Paralizado por Protesta Magisterial
La tensión se palpa en el aire del Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México. El eco de las consignas de la CNTE retumba en las terminales, un recordatorio palpable de la frustración y la determinación de los docentes. La suspensión momentánea de los vuelos, aunque breve, ha dejado una estela de incertidumbre y preocupación entre los viajeros. Más allá de la interrupción del tráfico aéreo, este episodio revela la profunda grieta que persiste entre el magisterio y las autoridades.
La imagen de los manifestantes tomando los accesos a las terminales 1 y 2 es un símbolo poderoso. No se trata simplemente de una protesta más, sino de un grito desesperado que busca resonar en los pasillos del poder. Araceli Pérez Martínez, secretaria general de la Sección 22, ha sido clara: no se trata de unas vacaciones extras, sino de la abrogación de la Ley ISSSTE, una demanda que consideran fundamental para la defensa de sus derechos. La cancelación de la mesa de trabajo prevista para este viernes ha echado leña al fuego, alimentando la sensación de que no existe una verdadera voluntad política para atender sus reclamos.
El diálogo, ese puente indispensable para la resolución de conflictos, parece tambalearse. La acusación de burla hacia sus ideales, lanzada por la líder sindical, refleja la profunda desconfianza que se ha instalado entre las partes. "Este magisterio se ha cansado", una frase que resume el agotamiento de un sector que siente que sus voces no son escuchadas. La comprensión que solicitan a la sociedad no es un mero formalismo, sino un llamado a la empatía, una invitación a entender las razones que los han llevado a tomar medidas tan drásticas.
La advertencia de que las acciones en el aeropuerto podrían intensificarse plantea un escenario inquietante. El acordonamiento actual podría ser solo el preludio de medidas más contundentes si no se atienden sus demandas. "Si no hay solución, aquí será el plantón", una consigna que resuena con fuerza y que deja entrever la posibilidad de una prolongada movilización.
La exigencia de una reunión inmediata con la presidenta Claudia Sheinbaum, "No es para mañana, presidenta", subraya la urgencia de la situación. Los docentes no están dispuestos a esperar más. El tiempo corre y la paciencia se agota.
Mientras tanto, las aerolíneas, a través de sus redes sociales, intentan mitigar el impacto de la protesta, orientando a los usuarios sobre rutas alternas y facilitando el traslado en vehículos de la Secretaría de Seguridad Pública. Una labor de contención que refleja la magnitud de la disrupción causada por la movilización.
El futuro inmediato se presenta incierto. La sombra del plantón se cierne sobre el aeropuerto. La bola está ahora en el tejado de las autoridades. ¿Responderán al llamado al diálogo? ¿Lograrán tender puentes y encontrar una solución que satisfaga a ambas partes? El tiempo lo dirá.
Fuente: El Heraldo de México