22 de mayo de 2025 a las 09:10
¿Quiénes al TEPJF?
La renovación del Poder Judicial se presenta como un momento crucial para el futuro del país. La selección de los próximos ministros de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) y los magistrados del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF) no solo definirá el rumbo de estas instituciones, sino que también impactará directamente en la vida de todos los mexicanos. En el caso de la Suprema Corte, la diversidad de perfiles entre los aspirantes abre un abanico de posibilidades y, al mismo tiempo, plantea interrogantes. Desde juristas con una sólida trayectoria en la academia, hasta aquellos con amplia experiencia en la práctica jurídica, cada candidato trae consigo una visión particular de la justicia y del rol que debe jugar la Corte en la sociedad. Figuras como Sergio Molina Martínez, con su enfoque en la justicia social y la accesibilidad para los grupos vulnerables, contrastan con perfiles como el de César Gutiérrez Priego, cuya polémica figura y propuestas tecnológicas generan tanto expectativas como recelos. La sombra de su padre, el general Gutiérrez Rebollo, sin duda añade un elemento de controversia a su candidatura. La necesidad de una Corte que interprete la ley con una visión social, como propone Molina Martínez, se enfrenta a la urgencia de modernizar los procesos judiciales a través de plataformas electrónicas, como sugiere Gutiérrez Priego. Este contraste de ideas y enfoques enriquece el debate y nos obliga a reflexionar sobre el tipo de justicia que queremos para México.
En el ámbito electoral, la elección de los magistrados del TEPJF reviste una importancia fundamental para la consolidación de nuestra democracia. La Sala Superior, incompleta con solo cinco de sus siete integrantes, necesita voces que garanticen la imparcialidad y la transparencia en los procesos electorales. Candidatas como Gabriela Del Valle Pérez, con su reconocida trayectoria y liderazgo, y Claudia Valle Aguilasocho, con su impecable discurso en materia electoral, representan la posibilidad de fortalecer la institución. Sin embargo, la controversia en torno a la actuación de Valle Aguilasocho en la Sala Regional de Monterrey, y las acusaciones de haber favorecido a ciertos actores políticos, plantean la necesidad de un escrutinio riguroso de su candidatura. La propuesta de Rubén Lara Patrón de abrir la labor jurisdiccional al escrutinio público y fomentar la transparencia en las decisiones del TEPJF, se presenta como un bálsamo ante las prácticas cuestionables que han empañado la imagen del tribunal, como las sesiones privadas y la resolución de asuntos por WhatsApp. En un contexto donde la confianza en las instituciones es crucial, la elección de magistrados comprometidos con la transparencia y la rendición de cuentas se vuelve indispensable. La propuesta de Gilberto Bátiz García de elaborar un modelo de sentencia claro, sencillo y útil, apunta a la necesidad de acercar la justicia a la ciudadanía y facilitar la comprensión de las decisiones del tribunal.
En definitiva, la renovación del Poder Judicial es un proceso complejo y delicado que exige un análisis profundo de las trayectorias, propuestas y visiones de cada candidato. La sociedad civil, los medios de comunicación y la academia tienen un rol fundamental en este proceso, al generar espacios de debate e información que permitan a la ciudadanía tomar decisiones informadas. El futuro de la justicia en México está en juego, y la elección de los próximos ministros y magistrados marcará un hito en la historia del país. Es crucial que la selección se base en la idoneidad, la independencia y el compromiso con la justicia, para garantizar un Poder Judicial fuerte, imparcial y al servicio de todos los mexicanos.
Fuente: El Heraldo de México