23 de mayo de 2025 a las 00:35
Pensionistas descubiertos: El macabro secreto familiar
La noticia que ha conmocionado a Brasil y ha resonado en todo el mundo, nos presenta un escenario escalofriante de avaricia y posible parricidio. En el barrio de Cocotá, Ilha do Governador, Río de Janeiro, dos hermanos, Marcelo Marchese D'Ottavio y Tania Conceição Marchese D'Ottavio, fueron detenidos tras el descubrimiento del cadáver momificado de su padre, Darío Antonio Raffaele D'Ottavio, de 88 años, en el cuarto piso de su domicilio. El macabro hallazgo se produjo tras una orden de allanamiento ejecutada por la policía el miércoles 21 de mayo, motivada por las sospechas de los vecinos, quienes reportaron la prolongada ausencia del anciano. La resistencia de los hermanos al procedimiento policial, con una confrontación física incluida, solo alimentó las sospechas que culminaron en un descubrimiento que heló la sangre de los presentes.
Lo que parecía ser una simple desaparición se convirtió en una historia de horror. El cuerpo de Darío Antonio Raffaele D'Ottavio, de nacionalidad italiana, yacía momificado en una habitación, presuntamente por al menos seis meses. La policía investiga la causa de la muerte, sin descartar la posibilidad de un homicidio a manos de sus propios hijos. El móvil del crimen, según las primeras pesquisas, apunta a un sórdido interés económico: continuar cobrando la pensión del fallecido.
Las autoridades revelaron que ni Marcelo ni Tania tenían un empleo formal. Sin embargo, en la vivienda se encontraron muebles y objetos nuevos, presuntamente adquiridos con el dinero de la pensión de su padre. Además, se investiga el uso de las tarjetas del anciano para otros gastos. Un detalle particularmente perturbador es que Tania, según los informes, habría dormido durante meses en la misma habitación donde se encontraba el cadáver de su padre. La habitación estaba sellada y acondicionada para ocultar el olor putrefacto del cuerpo en descomposición, un intento desesperado por mantener la farsa y continuar lucrando con la muerte de su progenitor.
Ambos hermanos fueron sometidos a evaluaciones psicológicas, presentando síntomas de trastornos mentales. No obstante, este dato no exime de su responsabilidad ante la justicia. Enfrentan cargos por ocultamiento de cadáver, resistencia a la autoridad y lesiones corporales, delitos que podrían acarrear penas de entre 3 y 5 años de prisión. Mientras la investigación continúa, la opinión pública se debate entre la indignación y la consternación. ¿Cómo pudo llegar la avaricia a tal extremo? ¿Qué lleva a dos personas a profanar el vínculo familiar de una manera tan cruel y despiadada? Este caso nos obliga a reflexionar sobre la fragilidad de los lazos humanos y las consecuencias devastadoras de la codicia. El macabro secreto de los hermanos D'Ottavio ha salido a la luz, dejando al descubierto una tragedia familiar que ha conmocionado a la sociedad brasileña. La justicia deberá determinar el alcance de su responsabilidad y la verdad detrás de la muerte de Darío Antonio Raffaele D'Ottavio.
Fuente: El Heraldo de México