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22 de mayo de 2025 a las 13:00

Atrae la fortuna con mandarinas

El aroma cítrico y vibrante de las mandarinas no solo deleita nuestros sentidos, sino que, según el Feng Shui, también atrae la prosperidad a nuestros hogares. Imaginen por un momento la energía vital, el "chi", fluyendo como un río a través de sus espacios, revitalizando cada rincón y atrayendo la abundancia. Las mandarinas, con su brillante color naranja, actúan como pequeños faros, guiando esta energía hacia la prosperidad.

No se trata simplemente de colocarlas al azar, sino de ubicarlas estratégicamente para maximizar su potencial. El área sureste de tu hogar, según el Bagua (el mapa energético del Feng Shui), es el sector de la riqueza y la prosperidad. Colocar un cuenco con mandarinas frescas en este punto cardinal puede ser un imán para la abundancia. Visualiza este rincón vibrando con la energía del oro, atrayendo nuevas oportunidades y bendiciones financieras.

Pero la magia de las mandarinas no se limita al sureste. La entrada principal, la puerta que da la bienvenida a las oportunidades, también se beneficia de la presencia de estas frutas doradas. Un pequeño arreglo con mandarinas en la entrada simboliza una invitación a la prosperidad para que entre en tu vida. Imagina a cada invitado, e incluso a ti mismo, recibiendo una dosis de energía positiva al cruzar el umbral.

La cocina, el corazón del hogar y el lugar donde se nutre la familia, también es un espacio propicio para las mandarinas. Colocarlas en un frutero o en un centro de mesa no solo añadirá un toque de color y frescura, sino que también simbolizará la abundancia y la prosperidad en el ámbito de la alimentación y el sustento. Visualiza tu mesa llena de deliciosas comidas, compartidas con seres queridos, en un ambiente de alegría y bienestar.

Más allá de su ubicación, el número de mandarinas también juega un papel importante. El número nueve, en la cultura china, se asocia con la longevidad y la plenitud. Un grupo de nueve mandarinas, relucientes y vibrantes, representa la culminación de la prosperidad y la buena fortuna. Imagina este número como un amplificador de la energía positiva, multiplicando las oportunidades y atrayendo la abundancia a largo plazo.

No obstante, es importante recordar que las mandarinas, como cualquier fruta fresca, tienen una vida limitada. Para mantener la energía fluyendo y evitar la acumulación de energía estancada, es fundamental reemplazar las mandarinas marchitas por otras frescas. Este simple acto simboliza la renovación constante y el flujo continuo de la prosperidad en tu vida. Imagina este ciclo como un río que se renueva constantemente, atrayendo nuevas oportunidades y bendiciones.

Finalmente, más allá de la tradición del Feng Shui, incorporar mandarinas en la decoración del hogar puede ser una forma simple y efectiva de añadir un toque de color, frescura y un aroma revitalizante. Su presencia, independientemente de las creencias, puede generar una sensación de bienestar y optimismo, creando un ambiente propicio para atraer la buena fortuna a tu vida. Así que, la próxima vez que veas un grupo de mandarinas brillantes y vibrantes, recuerda su potencial para atraer la prosperidad y la buena fortuna a tu hogar.

Fuente: El Heraldo de México