22 de mayo de 2025 a las 23:15
Alerta: Tos ferina en México
La alarma ha sonado. La Tos Ferina, una enfermedad que muchos creíamos relegada al pasado, vuelve a acechar la salud de los mexicanos, especialmente la de los más vulnerables: nuestros bebés. La Secretaría de Salud ha confirmado un aumento preocupante de casos en los últimos meses, recordándonos la importancia de la prevención y la atención oportuna. Si bien la tos, la fiebre y la secreción nasal pueden parecer síntomas comunes de un resfriado, en el caso de la Tos Ferina, estos se manifiestan con una intensidad alarmante, pudiendo dificultar la respiración y prolongarse hasta por diez semanas. Imaginen el desgaste físico y emocional que esto representa, tanto para el paciente como para sus familias.
La bacteria Bordetella pertussis, causante de esta enfermedad altamente contagiosa, se propaga con facilidad, convirtiendo a la vacunación en nuestra principal línea de defensa. Afortunadamente, en México contamos con la vacuna pentavalente acelular, un escudo protector no solo contra la Tos Ferina, sino también contra la difteria, el tétanos, la poliomielitis y la influenza tipo B. Es fundamental que los padres de familia lleven a sus hijos a recibir las dosis correspondientes a los 2, 4, 6 y 18 meses, con un refuerzo vital a los 4 años. No podemos bajar la guardia. La salud de nuestros pequeños es una responsabilidad compartida.
El panorama actual nos muestra un mapa desigual de la incidencia de la Tos Ferina en el país. Chihuahua encabeza la lista con un número considerable de casos, seguido de cerca por Aguascalientes y la Ciudad de México. Esta disparidad nos invita a reflexionar sobre las particularidades de cada región y la necesidad de reforzar las campañas de información y vacunación en las zonas más afectadas. Mientras que estados como Baja California Sur, Colima y Durango reportan una baja incidencia, no podemos caer en la complacencia. La Tos Ferina no conoce fronteras y la prevención debe ser una constante en todo el territorio nacional.
Más allá de las cifras y las estadísticas, hay historias de familias que enfrentan la angustia de ver a sus hijos luchar contra esta enfermedad. Es por ellos que debemos actuar con responsabilidad y solidaridad. Informarnos, vacunarnos y acudir al médico ante la menor sospecha son acciones cruciales para frenar el avance de la Tos Ferina. No subestimemos el poder de la prevención. Un simple acto como la vacunación puede marcar la diferencia entre la salud y la enfermedad, entre la vida y la muerte. El acceso a la información y a la atención médica oportuna es un derecho de todos. Juntos podemos proteger a nuestros niños y construir un futuro más saludable para las próximas generaciones. La lucha contra la Tos Ferina es una batalla que podemos ganar, si actuamos con conocimiento y determinación.
Fuente: El Heraldo de México