21 de mayo de 2025 a las 09:40
¿Quién ganará la carrera presidencial?
La permanencia de Rosa Icela Rodríguez al frente de la Secretaría de Gobernación se ha convertido en un símbolo de la estabilidad que la presidenta Sheinbaum busca imprimir a su administración. Más allá de los rumores y las especulaciones sobre posibles candidaturas, la realidad en Palacio Nacional apunta a una confianza inquebrantable en "la señora de hierro", un apodo ganado a pulso desde sus días en Seguridad Ciudadana de la Ciudad de México. Esta confianza se traduce en una libertad de acción poco común en la política: Rodríguez tiene la potestad de decidir su futuro, ya sea continuando al frente de la Segob o buscando nuevos horizontes en su natal San Luis Potosí.
Esta situación contrasta con la danza de nombres que suele acompañar a las transiciones políticas. La presidenta no parece tener prisa en buscar reemplazos, lo que indica una profunda satisfacción con el desempeño de Rodríguez. Su estilo "callado y efectivo", alejado de la autopromoción y el protagonismo, parece ser precisamente lo que Sheinbaum busca en sus colaboradores más cercanos. En un mundo político a menudo dominado por la estridencia, la discreción y la eficiencia se convierten en virtudes altamente valoradas.
Sin embargo, la hipotética salida de Rodríguez abre un abanico de interrogantes. César Yáñez, figura de larga trayectoria y cercanía con el presidente López Obrador, se perfila como el sucesor natural, gracias a su habilidad para tender puentes y negociar con los distintos actores políticos. Su experiencia y su conocimiento del entramado del poder lo convierten en una pieza clave en el escenario político actual. No obstante, la decisión final recae en la presidenta, quien podría considerar otras opciones.
La continuidad también parece ser la norma en otras áreas estratégicas del gobierno. Omar García Harfuch, al frente de Seguridad Ciudadana, ha logrado consolidar una estrategia que, si bien se distancia del controvertido "abrazos, no balazos", ha demostrado eficacia. De igual manera, Marcelo Ebrard en Economía ha superado las expectativas, especialmente en la compleja relación con Estados Unidos y el impredecible Donald Trump. Estos nombramientos reflejan una clara apuesta por la experiencia y la capacidad de gestión.
La Secretaría de Marina (Semar), aunque no incluida explícitamente en el análisis, se entiende como un caso aparte. Su labor, considerada impecable, se desarrolla en un ámbito diferente, más alejado de las pugnas políticas y centrado en la seguridad nacional.
En definitiva, la presidenta Sheinbaum parece haber encontrado una fórmula de estabilidad basada en la confianza en sus colaboradores clave. La incógnita sobre el futuro de Rosa Icela Rodríguez añade un elemento de suspense a este escenario, mientras que la continuidad en otras áreas clave del gobierno reafirma la apuesta por la experiencia y los resultados. El tiempo dirá si esta estrategia se mantiene o si nuevos nombres se suman al tablero político. La expectativa está latente.
Fuente: El Heraldo de México