21 de mayo de 2025 a las 04:35
Clavados rumbo al Nacional CONADE 2025 con Rommel.
La llama olímpica, aunque no con el mismo fervor internacional, se enciende en México. Tlaxcala, estado con una rica historia y tradición, se viste de gala para recibir a la juventud deportista del país. Imaginen más de 10 mil asistentes, un río humano fluyendo entre las competencias, llenando hoteles, restaurantes y contagiando con su energía a cada rincón del estado. Del 15 de mayo al 3 de julio, Tlaxcala respirará deporte, vibrará con cada triunfo y aprenderá de cada derrota. No se trata solo de un evento deportivo, es una fiesta nacional, una celebración del esfuerzo, la disciplina y la pasión que solo el deporte puede encender.
Desde atletismo, donde la velocidad y la resistencia se ponen a prueba, hasta el preciso y milenario arte del tiro con arco, pasando por la elegancia de la gimnasia y la fuerza del judo, Tlaxcala será testigo del nacimiento de nuevas estrellas. Jóvenes que, con ilusión en los ojos y el fuego de la competencia en el corazón, lucharán por alcanzar la gloria. No solo representan a sus estados, sino el futuro del deporte mexicano. Son el semillero, la promesa de un México que se alza con fuerza en el panorama deportivo latinoamericano.
Rommel Aghmed Pacheco Marrufo, director de la CONADE, no escatima en elogios al calificar este evento como uno de los más grandes de Latinoamérica. Y no es para menos, 40 mil jóvenes, 52 disciplinas, cinco estados unidos por un mismo objetivo: impulsar el deporte. Un esfuerzo titánico que requiere una logística impecable y una inversión considerable. La CONADE, consciente de la importancia de este evento, asume la responsabilidad, cubriendo desde el hospedaje y la alimentación, hasta los uniformes y la implementación técnica. Una inversión que no solo se ve reflejada en las competencias, sino en la creación y rehabilitación de instalaciones deportivas que, una vez concluido el evento, quedarán como legado para las comunidades. Un ciclo virtuoso donde el deporte se convierte en motor de desarrollo social.
La Olimpiada Nacional no es un evento aislado, es la culminación de un largo proceso de selección que inicia en los municipios, pasa por las etapas estatales, regionales y macroregionales. Un camino exigente que demanda dedicación, perseverancia y un profundo amor por la disciplina elegida. Los que llegan a la final son la élite, los mejores entre los mejores. Y para ellos, la recompensa va más allá de una medalla. Las becas otorgadas por la CONADE a los ganadores de oro, y los apoyos adicionales que ofrecen algunos estados, son un incentivo para continuar su formación y aspirar a metas aún más altas.
Para aquellos padres que sueñan con ver a sus hijos brillar en el mundo del deporte, la puerta de entrada son los Institutos del Deporte Estatal. Allí encontrarán la información necesaria para iniciar el camino. Si bien aún existen retos, como la falta de información en algunos estados o la necesidad de fortalecer la estructura de las federaciones deportivas, la Olimpiada Nacional CONADE 2025 se perfila como un éxito. Un evento que no solo impulsa el deporte juvenil, sino que fortalece el tejido social y proyecta a México como un referente en el panorama deportivo de Latinoamérica.
Fuente: El Heraldo de México