21 de mayo de 2025 a las 03:55
Chiapas más seguro: 5 meses de avances.
Chiapas respira un nuevo aire. Tras meses de intensa labor y una estrategia de seguridad renovada, el panorama en el estado comienza a cambiar. El fiscal general, Jorge Luis Llaven Abarca, ha compartido noticias alentadoras que dibujan un futuro más seguro y tranquilo para los chiapanecos. No se trata solo de cifras, sino de la palpable transformación que se vive en las calles, en las comunidades y en la percepción misma de la ciudadanía.
Recordemos que Chiapas, lamentablemente, llegó a ser un foco rojo en el mapa de la inseguridad nacional. La violencia, en sus diversas manifestaciones, generaba incertidumbre y temor en la población. Ante esta situación crítica, el gobierno estatal, liderado por Eduardo Ramírez Aguilar, implementó un plan estratégico que hoy, a poco más de cinco meses de su puesta en marcha, comienza a dar frutos.
El corazón de esta estrategia se centra en el fortalecimiento de las capacidades estatales en materia de seguridad. Conscientes de que la gran mayoría de los delitos en México son del fuero común, se decidió atacar el problema desde la raíz, desde el ámbito local. Así nació la Fuerza de Reacción Inmediata Pakal (FRIP), un cuerpo policial moderno, mejor equipado y con un incremento salarial del 40% para sus integrantes, reconociendo y valorando la importante labor que realizan. La inversión en tecnología también ha sido crucial: drones, cámaras de videovigilancia y vehículos no tripulados se han sumado al arsenal de herramientas para combatir la delincuencia.
Los resultados son tangibles. Las estadísticas muestran una disminución significativa en delitos de alto impacto como el homicidio doloso, el robo de vehículos, la extorsión y los ataques a las vías de comunicación. Y lo más importante, la percepción ciudadana ha mejorado notablemente. Ciudades como Tapachula, que anteriormente ocupaban los primeros lugares en percepción de inseguridad a nivel nacional, han descendido considerablemente en el ranking, según datos del INEGI. Este cambio no es casualidad, es fruto del esfuerzo coordinado entre las autoridades estatales y federales, incluyendo a la Secretaría de la Defensa Nacional, la Marina, la Guardia Nacional y la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana federal.
La estrategia no se detiene ahí. En una segunda etapa, se busca fortalecer la proximidad ciudadana, con policías que no solo combatan el delito, sino que también brinden auxilio y apoyo a la población, especialmente en carreteras y zonas turísticas. Esta cercanía con la gente es fundamental para construir la confianza y la tranquilidad que Chiapas necesita.
El impacto positivo de estas medidas se refleja también en la reactivación del turismo. Durante la última temporada vacacional, destinos como Palenque, Puerto Arista y el Cañón del Sumidero recibieron una gran afluencia de visitantes, demostrando que Chiapas está recuperando su atractivo turístico y la confianza de los viajeros.
En el ámbito de la procuración de justicia, se ha adoptado una nueva orientación humanista, con especial atención a las víctimas de violencia de género, feminicidio y agresiones sexuales a menores. La creación de un padrón estatal y nacional de víctimas secundarias de feminicidio, así como de un atlas estatal sobre este delito, son pasos importantes en la búsqueda de justicia y reparación del daño. La iniciativa de ley para que los delitos sexuales contra menores sean imprescriptibles es un avance significativo en la protección de los más vulnerables.
Finalmente, en regiones como la sierra de Chiapas, donde el desplazamiento forzado por la violencia era una triste realidad, las familias están regresando a sus hogares, reconstruyendo sus vidas y recuperando la esperanza. La restauración de los servicios básicos y la conectividad entre municipios son signos alentadores de que Chiapas está en el camino correcto.
El trabajo aún no termina, pero los avances son innegables. Chiapas se transforma, construyendo un presente más seguro y un futuro más prometedor para todos sus habitantes. La colaboración entre autoridades y ciudadanía, la inversión en seguridad y la apuesta por la justicia son los pilares de esta nueva etapa.
Fuente: El Heraldo de México