21 de mayo de 2025 a las 03:20
Adopta en NL: Mitos vs. Realidad
La ola de interés por la adopción en Nuevo León ha crecido exponencialmente tras la intervención de Mariana Rodríguez Cantú en redes sociales. La esposa del gobernador Samuel García, y titular del DIF estatal, ha utilizado plataformas como Instagram para desmitificar el proceso y alentar a más personas a considerar esta noble acción. Su enfoque, centrado en priorizar las necesidades del niño por encima de las preferencias de los adoptantes, ha generado un debate necesario y una reflexión profunda sobre el verdadero significado de la adopción.
Rodríguez Cantú ha desmentido mitos comunes, como la necesidad de estar casado o vivir en Nuevo León para adoptar. Ha enfatizado que la soltería no es un impedimento y que el proceso puede realizarse incluso a nivel internacional. Este mensaje de inclusión abre las puertas a un abanico más amplio de potenciales familias, lo que se traduce en más oportunidades para los niños que esperan un hogar.
Sin embargo, la titular del DIF también ha sido firme al recordar que la adopción no es un proceso a la carta. No se trata de "elegir" un niño con características específicas, como si se tratara de un catálogo. Cada niño llega al DIF con una historia, a menudo compleja y dolorosa, y lo que necesitan es una familia dispuesta a amarlos incondicionalmente, no a cumplir con una lista de requisitos estéticos o de historial familiar impecable. Este punto, quizás el más crucial, pone de manifiesto la necesidad de una profunda introspección por parte de los aspirantes a padres adoptivos.
Las cifras del Sistema Nacional DIF, que revelan un promedio de 230 adopciones anuales entre 2014 y 2023, nos invitan a reflexionar sobre la magnitud del desafío. Si bien la labor de Mariana Rodríguez Cantú ha generado un impacto positivo al visibilizar el tema, es crucial que este impulso inicial se traduzca en acciones concretas. Es fundamental que las autoridades fortalezcan los mecanismos de apoyo a las familias adoptivas, brindando acompañamiento psicológico y social para garantizar una integración familiar exitosa.
Asimismo, es imperativo que la sociedad en su conjunto se involucre en la construcción de una cultura de la adopción más consciente y responsable. Debemos dejar atrás los prejuicios y estigmas que aún rodean este tema y comprender que la adopción es una forma de construir familia tan válida como cualquier otra. Es una oportunidad para brindar amor, seguridad y estabilidad a niños que han experimentado la vulnerabilidad y la pérdida.
La transparencia y la accesibilidad a la información son pilares fundamentales para fomentar la adopción. El Manual de Políticas y Procedimientos de Adopciones del estado de Nuevo León, disponible en línea, es un paso en la dirección correcta. Es esencial que este tipo de recursos se difundan ampliamente y se actualicen constantemente para reflejar las necesidades cambiantes de las familias y los niños.
El camino hacia una cultura de la adopción plena aún es largo, pero la iniciativa de Mariana Rodríguez Cantú ha encendido una llama de esperanza. Es momento de que todos, como sociedad, nos sumemos a este esfuerzo y trabajemos juntos para garantizar que cada niño tenga la oportunidad de crecer en un hogar lleno de amor y oportunidades. El futuro de estos niños está en nuestras manos.
Fuente: El Heraldo de México