20 de mayo de 2025 a las 03:15
Utopía Milpa Alta: Verde que te quiero verde
La promesa del alcalde Octavio Rivero de que el Cablebús Milpa Alta-Xochimilco no tocará ni una sola hoja de las áreas verdes de la demarcación ha generado un suspiro de alivio entre los milpaltenses, celosos guardianes de su patrimonio natural. Rivero, en su comparecencia ante el Congreso de la Ciudad de México, aseguró que el proyecto, aún en fase de proyección técnica, se está trazando cuidadosamente para discurrir por zonas urbanas, minimizando así cualquier impacto ambiental. Esta precisión tranquiliza a quienes temían una posible afectación a los pulmones verdes de la alcaldía, un tesoro invaluable en la cada vez más urbanizada Ciudad de México.
Sin embargo, la cautela persiste. Aunque el alcalde ha reiterado la disposición al diálogo y la promesa de una consulta ciudadana una vez que el proyecto esté completamente definido, la comunidad permanece vigilante. La transparencia y la participación ciudadana serán claves para asegurar que el Cablebús, una obra con potencial para mejorar la movilidad y la conectividad, se integre armónicamente al entorno, respetando la identidad rural de Milpa Alta.
Más allá del Cablebús, la comparecencia del alcalde Rivero ante el Congreso puso sobre la mesa otros temas cruciales para la alcaldía. El combate al huachicoleo de agua, una problemática que afecta a diversas zonas de la ciudad, se presenta en Milpa Alta con una complejidad particular. La antigua red de distribución, que atraviesa predios particulares, facilita las tomas clandestinas y dificulta la labor de las autoridades. El alcalde ha reconocido este desafío y se ha comprometido a trabajar conjuntamente con el gobierno capitalino para encontrar soluciones que garanticen el acceso equitativo al agua para todos los habitantes.
Otro foco de atención es el control de la venta de alcohol. La suspensión de 27 chelerías por irregularidades, incluyendo la venta a menores de edad, demuestra la firmeza de la alcaldía en la aplicación de la ley y la protección de la seguridad ciudadana. Estos establecimientos, a menudo foco de disturbios y excesos, generaban inseguridad y afectaban la tranquilidad de los vecinos.
Finalmente, la inversión de ocho millones de pesos en el Centro Integral de la Primera Infancia y el mantenimiento de las bebetecas refleja el compromiso de la alcaldía con el desarrollo integral de los más pequeños. Estas iniciativas no solo brindan espacios seguros y estimulantes para los niños, sino que también apoyan a las familias y contribuyen a fortalecer el tejido social de Milpa Alta.
En resumen, la gestión del alcalde Octavio Rivero se enfrenta a retos complejos, desde la planificación de grandes proyectos de infraestructura hasta la atención de problemáticas cotidianas. La transparencia, el diálogo y la participación ciudadana serán fundamentales para construir un futuro próspero y sostenible para Milpa Alta, preservando su riqueza natural y cultural.
Fuente: El Heraldo de México