20 de mayo de 2025 a las 05:05
Syntek y la leyenda Manzarek juntos
La historia de cómo Alexs Syntek logró colaborar con una leyenda como Ray Manzarek, tecladista de The Doors, es un ejemplo perfecto de cómo a veces el destino y las coincidencias más inesperadas pueden abrir puertas a oportunidades increíbles. Imaginen la escena: un joven músico mexicano, al inicio de su carrera, recibe un mensaje de admiración de uno de sus ídolos. Casi parece sacado de un sueño, ¿no? Y lo que es aún más sorprendente, esa admiración se transforma en una invitación a colaborar en su próximo álbum. Un encuentro que trascendió la simple anécdota para convertirse en una pieza fundamental de la historia musical de Syntek.
Este cruce de caminos, orquestado por el azar y un cortometraje sobre leyendas prehispánicas, nos demuestra el poder del networking, incluso antes de que la palabra fuera tan común como hoy. Luis de Velasco, el cineasta que unió los hilos de esta historia, se convierte en un personaje clave, un puente entre dos mundos musicales aparentemente distantes. Su encuentro con Manzarek en UCLA, compartiendo un interés por el cine, fue el catalizador de esta colaboración inesperada.
La incredulidad inicial de Syntek ante las felicitaciones de Manzarek añade otra capa de magia a la narrativa. "¿Será verdad?", debió pensar el joven músico. Y casi como un juego, lanza la invitación, sin esperar demasiado. La respuesta afirmativa de Manzarek no solo valida su talento, sino que le abre las puertas a una experiencia única: compartir un estudio de grabación con una leyenda viviente del rock.
La imagen de Ray Manzarek llegando al estudio en su Mini Cooper, sin séquito ni pretensiones, destaca la humildad del artista. Un detalle que Syntek recuerda con cariño, resaltando la personalidad afable y accesible de Manzarek, lejos de la imagen estereotipada del rockstar. Este encuentro no solo fue una colaboración musical, sino también una lección de vida para el joven Syntek, una muestra de que la grandeza artística puede ir de la mano con la sencillez y la generosidad.
Además de la experiencia musical, Syntek tuvo la oportunidad de conversar con Manzarek sobre Jim Morrison, desmitificando la imagen del icónico vocalista perpetuada por el cine. Este intercambio, más allá de lo anecdótico, nos ofrece una visión más humana y cercana de la figura de Morrison, alejada de los excesos y la mitología que a menudo rodean a las estrellas del rock.
El video que documenta la sesión de grabación se convierte en un tesoro para los fans, una ventana al proceso creativo de "Nuestras Costumbres". La voz de Manzarek al final, enviando sus felicitaciones desde Los Ángeles, sella este encuentro con un toque de nostalgia y camaradería. Una despedida que resuena con la promesa de futuros encuentros, una promesa que lamentablemente no se concretaría debido al posterior fallecimiento de Manzarek.
La historia de la colaboración entre Alexs Syntek y Ray Manzarek es un recordatorio de que la música tiene el poder de conectar a personas de diferentes generaciones, culturas y trayectorias. Una historia que inspira a seguir soñando y a creer en la magia de las coincidencias, porque a veces, las oportunidades más increíbles llegan cuando menos las esperamos.
Fuente: El Heraldo de México