20 de mayo de 2025 a las 07:20
Remesas: Amor, no lujo.
Las remesas, ese flujo vital que conecta a millones de familias mexicanas a ambos lados de la frontera, se encuentran en el centro de un debate crucial. La Conferencia Nacional de Gobernadores y Gobernadores (CONAGO) ha alzado la voz con firmeza, rechazando cualquier intento de imponer aranceles o restricciones a estos envíos, calificándolos como un acto de amor, solidaridad y responsabilidad familiar. Imaginen por un momento la historia detrás de cada dólar enviado: las largas jornadas de trabajo, los sacrificios cotidianos, la nostalgia por la tierra natal. Estos recursos, fruto del esfuerzo incansable de nuestros connacionales, no son simples transferencias monetarias; son un testimonio tangible del profundo lazo que une a las familias mexicanas.
La cifra es impactante: más de 63 mil millones de dólares en remesas solo en 2024. Este caudal de recursos se ha convertido en un pilar fundamental de la economía nacional, inyectando vida a miles de comunidades, especialmente en las zonas rurales. Hablamos de un motor que impulsa el consumo interno, genera empleos y dinamiza el mercado local. Imponer impuestos o restricciones a las remesas sería como cortar las raíces de un árbol frondoso, debilitando su capacidad de crecimiento y poniendo en riesgo su supervivencia. Sería, en palabras de la CONAGO, castigar doblemente el esfuerzo de quienes, con valentía y determinación, buscan un futuro mejor para sus familias.
La preocupación de las y los gobernadores es palpable. Saben que detrás de cada cifra hay rostros, historias de vida, sueños y esperanzas. Saben que afectar las remesas significaría golpear directamente a los sectores más vulnerables, a quienes dependen de estos recursos para cubrir sus necesidades básicas: alimentación, vivienda, educación, salud. Es un llamado a la conciencia, una exhortación a la empatía, un recordatorio de que las políticas públicas deben estar al servicio de las personas, no en su contra.
La CONAGO, en su pronunciamiento, no solo expresa su rechazo a cualquier medida que atente contra las remesas, sino que también reconoce y respalda las gestiones de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo para proteger los derechos y el bienestar de la comunidad migrante. Esta postura unificada, este frente común en defensa de nuestros connacionales, envía un mensaje claro y contundente: México está unido en la protección de quienes, con su trabajo y sacrificio, contribuyen al desarrollo del país.
El llamado respetuoso al gobierno de los Estados Unidos a desistir de cualquier iniciativa que afecte las remesas es un llamado al diálogo, a la colaboración, a la búsqueda de soluciones conjuntas que beneficien a ambas naciones. Es un recordatorio de la importancia de la cooperación bilateral para abordar los desafíos migratorios de manera integral y humana.
Finalmente, la CONAGO cierra su posicionamiento con una frase que resume el sentir de millones de mexicanos: "El trabajo y el sacrificio de nuestras y nuestros migrantes no deben ser objeto de medidas injustas. Estaremos siempre de su lado". Una declaración de principios, una promesa de apoyo incondicional, un compromiso inquebrantable con quienes, lejos de su tierra, mantienen viva la llama de la esperanza. Las remesas son mucho más que dinero; son el vínculo tangible de un amor que trasciende fronteras.
Fuente: El Heraldo de México