20 de mayo de 2025 a las 04:05
Ola de calor cobra víctima en Chiapas
Las altas temperaturas que azotan a diversas regiones de México, como lo evidencia el reciente Informe Semanal de Daños a la Salud por Temperaturas Naturales Extremas, nos obligan a reflexionar sobre la importancia de la prevención y la adaptación a un clima cada vez más extremo. Seis defunciones por golpe de calor, distribuidas en estados como Tabasco, Veracruz, Chiapas y San Luis Potosí, son una llamada de atención que no podemos ignorar. La letalidad del 1.4% puede parecer baja, pero cada vida perdida es una tragedia evitable.
En ciudades como Tuxtla Gutiérrez, la combinación de altas temperaturas, que alcanzan los 37 grados Celsius, y la amenaza de fuertes lluvias crea un escenario complejo que exige una respuesta integral. El Secretario de Protección Civil Municipal, Eder Mancilla, ha señalado acertadamente la influencia de las olas de calor, exacerbadas por la urbanización descontrolada. El efecto "isla de calor", generado por la abundancia de concreto y la escasez de áreas verdes, intensifica la sensación térmica, superando con creces la temperatura registrada por los termómetros.
Este fenómeno no es un hecho aislado. Se inserta en un contexto más amplio de cambio climático, donde la deforestación, la modificación del uso del suelo, las quemas agrícolas y el creciente número de vehículos contribuyen a un aumento sostenido de las temperaturas. Estas prácticas, además de afectar el clima, reducen la capacidad del suelo para absorber el agua de lluvia, incrementando el riesgo de inundaciones, un problema que se agrava con la llegada de las precipitaciones intensas propias de la temporada.
La temporada de lluvias, oficialmente iniciada el 15 de mayo, se presenta este año con un comportamiento errático. Las lluvias aisladas que se han registrado hasta ahora contrastan con el pronóstico de precipitaciones más intensas en los próximos días. Ante esta situación, las autoridades han implementado medidas preventivas, como la limpieza de alcantarillas y la inspección de zonas vulnerables. Sin embargo, la responsabilidad individual es crucial. Debemos estar preparados para afrontar las eventualidades y seguir las recomendaciones de Protección Civil.
Pero la prevención no se limita a las lluvias. Las altas temperaturas representan un riesgo latente para la salud, especialmente para niños, adultos mayores y personas con enfermedades crónicas. Es fundamental tomar precauciones para evitar el golpe de calor, una condición que puede ser fatal. ¿Cuáles son estas medidas? Mantenerse hidratado bebiendo agua constantemente, incluso si no se siente sed, es primordial. Evitar la exposición directa al sol durante las horas de mayor intensidad, buscar lugares frescos y ventilados, y usar ropa ligera y de colores claros son otras recomendaciones esenciales.
Además, es importante prestar atención a las señales de alerta: dolor de cabeza, mareos, náuseas, confusión, piel enrojecida y caliente, son síntomas que requieren atención inmediata. Ante cualquier sospecha de golpe de calor, se debe buscar asistencia médica de inmediato. La prevención y la acción oportuna pueden salvar vidas.
Finalmente, es vital recordar que la adaptación al cambio climático es un proceso continuo. Debemos modificar nuestros hábitos y adoptar un estilo de vida más sostenible. Plantar árboles, reducir el uso del automóvil, promover la eficiencia energética y exigir políticas públicas que protejan el medio ambiente son acciones que, a largo plazo, contribuirán a mitigar los efectos del cambio climático y a construir un futuro más seguro para todos.
Fuente: El Heraldo de México