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20 de mayo de 2025 a las 23:55

Oaxaca: ¿Pescador costará 1 mdp al mes?

La sombra de la inseguridad ha cubierto durante demasiado tiempo la Central de Abasto de Oaxaca, un gigante comercial que late con la energía de miles de comerciantes y consumidores, pero que también ha sido presa de la delincuencia. Nueve delitos, como una hidra de múltiples cabezas, acechan diariamente en sus pasillos: robo a transeúntes, el silencioso y vigilante "halconeo", la venta y consumo de drogas que corroen el tejido social, los cristalazos que rompen la tranquilidad y la seguridad, entre otros. Un escenario que exige una intervención radical, una cirugía mayor para extirpar el tumor de la ilegalidad.

El "Operativo Pescador" se presenta como el bisturí que busca sanear esta vital arteria comercial. Más de 400 personas en situación de calle, muchas de ellas luchando contra las garras de la adicción, han sido rescatadas de las calles en tan solo dos días. Dos menores, a quienes la vida les debía un futuro diferente, han sido recuperados, alejados del peligro y la marginalidad. 34 cámaras, ojos vigilantes del crimen, han sido desmanteladas, cegando al halconeo que sembraba el miedo. Negocios que operaban en la sombra, sin permisos y alimentando la economía ilícita, han sido clausurados. Espacios que servían como mercado negro para objetos robados han sido asegurados, cortando de raíz una de las fuentes de financiamiento del crimen.

Pero la verdadera batalla no se libra en las calles, sino en la reconstrucción de vidas. La recuperación de la Central de Abasto no se limita a la persecución del delito, sino a la rehabilitación de quienes han caído en sus redes. Un millón de pesos mensuales, una inversión significativa, se destinará a brindar atención médica, alimentaria y psicológica a hombres, mujeres y niños rescatados de las calles. Un presupuesto que representa la esperanza de un nuevo comienzo, la posibilidad de romper el ciclo de la adicción y la marginalidad.

El reto es inmenso. La Central de Abasto, con sus más de 25 mil comercios, es un microcosmos que refleja las complejidades de la sociedad oaxaqueña. 80 mil consumidores diarios, una cifra que se eleva a más de 100 mil en días de plaza, generan una derrama económica de más de 35 millones de pesos. Una riqueza que debe ser protegida, no solo de la delincuencia, sino también de la desigualdad y la falta de oportunidades que empujan a muchos a los brazos de la ilegalidad.

La Fiscalía de Oaxaca ha reconocido la gravedad del problema, señalando a la Central de Abasto como el principal mercado negro de equipos electrónicos y una de las zonas más inseguras de la capital. Las calles que la conectan con el centro de la ciudad se han convertido en escenario de robos a transeúntes y cristalazos, sembrando el temor entre la ciudadanía.

El "Operativo Pescador" es un primer paso, una intervención necesaria para recuperar el control de la zona. Pero el verdadero éxito se medirá en la capacidad de las autoridades para ofrecer alternativas reales a quienes han sido rescatados de las calles. La inversión en salud, educación y oportunidades laborales será fundamental para romper el ciclo de la delincuencia y construir un futuro más seguro y próspero para todos los oaxaqueños. La Central de Abasto, pulmón económico de la ciudad, merece ser un espacio de progreso y bienestar, no un territorio dominado por el miedo y la inseguridad.

Fuente: El Heraldo de México