21 de mayo de 2025 a las 02:50
Maestros chiapanecos exigen pagos ¡YA!
La tensión se palpa en el aire de la Escuela Normal Superior de Chiapas. Padres, alumnos y docentes unidos en una sola voz, reclamando lo que por derecho les corresponde: el pago de los salarios a 59 maestros interinos. Imaginen la angustia de estos profesionales de la educación, quienes dedican su vida a formar a las futuras generaciones, y que ahora se ven obligados a manifestarse para exigir el sustento de sus familias. Jesús Castellanos, uno de los docentes afectados, relata la difícil situación que enfrentan, con salarios devengados de 2024 y 2025 aún pendientes. Meses de incertidumbre, de promesas incumplidas, que se traducen en dificultades económicas para estos 59 mentores y sus familias. Agosto de 2024, los primeros meses de 2025… El tiempo corre y la deuda se acumula, junto con la frustración y la impotencia. Las prestaciones, ese derecho adquirido con el trabajo diario, también se suman a la larga lista de pendientes.
La comunidad educativa no se niega a continuar con su labor. Su compromiso con la educación es inquebrantable. Sin embargo, la falta de pago genera un clima de preocupación e inestabilidad que afecta directamente el proceso de enseñanza-aprendizaje. Los estudiantes, conscientes de la importancia de sus maestros, se unen a la causa. Su llamado a la Secretaría de Educación es claro y contundente: cumplan con los docentes, no permitan que la falta de recursos económicos interrumpa su formación. Dos millones quinientos mil pesos. Esa es la cifra que representa la deuda con los maestros de la Escuela Normal Superior de Chiapas, una institución con más de 700 estudiantes. Un monto que, si bien es significativo, palidece ante el valor incalculable de la educación. ¿Cómo es posible que la burocracia y la negligencia administrativa se interpongan en el camino de la formación de estos jóvenes?
Desde septiembre, los maestros han enfrentado un laberinto de trámites, correcciones, falta de firmas y el cambio de gobierno. Excusas que no justifican la demora en el pago de sus salarios. La incertidumbre se agudiza con cada día que pasa, mientras que la respuesta de las autoridades sigue ausente. ¿Cuánto tiempo más tendrán que esperar estos docentes para recibir lo que les corresponde? La situación en Chiapas refleja una problemática que se extiende a lo largo y ancho del país. La disparidad salarial entre los docentes mexicanos es una realidad ineludible. Desde los $6,511 que percibe un maestro de preescolar hasta los $15,400 que puede llegar a ganar un docente de secundaria, la brecha salarial es evidente. Y ni hablar de las diferencias entre instituciones públicas y privadas, o la persistente brecha de género que afecta a las maestras.
La lucha de los maestros mexicanos por mejores condiciones laborales y salariales no es nueva. La Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) ha alzado la voz en repetidas ocasiones, exigiendo un aumento salarial justo, la basificación de los maestros interinos, la reinstalación de docentes despedidos y la mejora de las prestaciones sociales. La derogación de la reforma educativa de 2013 y la Ley del ISSSTE de 2007 son también demandas recurrentes, que reflejan la profunda inconformidad del magisterio con las políticas educativas implementadas en los últimos años. La inversión en infraestructura escolar, la provisión de mejores materiales educativos y una educación que respete la diversidad cultural y regional del país son otras de las reivindicaciones que motivan las protestas y movilizaciones del magisterio. Marchas, bloqueos, plantones… Un grito desesperado que busca resonar en los oídos de las autoridades. La educación es el pilar fundamental de cualquier sociedad, y los maestros son sus constructores incansables. Es hora de que se les reconozca su labor y se les brinde el apoyo que merecen. El futuro de México está en juego.
Fuente: El Heraldo de México