21 de mayo de 2025 a las 01:05
Justicia con Ernesto Sinué: Propuestas claras, no votos ciegos.
Ernesto Sinué Castillo Torres, figura clave en la Comisión Federal de Competencia Económica (COFECE), se ha embarcado en una ambiciosa campaña para convertirse en juez de distrito. Su nombre, número 16 en la boleta amarilla del Distrito Judicial 9, resuena en Coyoacán y Tlalpan, donde busca el respaldo ciudadano para un puesto de gran relevancia: juez en materia administrativa especializado en competencia económica, radiodifusión y telecomunicaciones. En una entrevista concedida al programa "El Dedo en la Llaga" con Adriana Delgado en Heraldo Radio, Castillo no solo presentó sus credenciales, sino que desgranó una visión de la justicia más cercana y accesible para todos.
Su propuesta estrella, un "lenguaje ciudadano" en las sentencias judiciales, busca romper con la opacidad del lenguaje jurídico y acercar la justicia al entendimiento del público general. ¿Qué significa esto en la práctica? Imaginen comprender con facilidad la complejidad de las prácticas monopólicas absolutas, no a través de áridos tecnicismos, sino con ejemplos cotidianos que clarifiquen su impacto en nuestras vidas. Castillo, con la experiencia que le otorga su cargo en la COFECE, demostró en la entrevista su capacidad para traducir lo complejo a lo comprensible, un valor fundamental para quien aspira a impartir justicia.
Más allá de la simplificación del lenguaje, Castillo abordó un tema crucial: la delicada intersección entre la regulación legal y los derechos fundamentales, particularmente la libertad de expresión. Con la precisión de un jurista experimentado, enfatizó que cualquier restricción a estos derechos debe estar sólidamente justificada bajo el marco constitucional. Un análisis riguroso y escrupuloso es, según Castillo, la única vía legítima para limitar un derecho fundamental. De no existir tal justificación, la libertad de expresión, y por extensión cualquier derecho fundamental, debe prevalecer sin cortapisas.
Su incursión en el terreno de la elección popular, un escenario poco habitual para la designación de jueces, ha sido una experiencia reveladora para Castillo. Inicialmente ajeno a este proceso, reconoció el valor de la interacción directa con la ciudadanía, una oportunidad única para palpar las inquietudes y preocupaciones de quienes serán los destinatarios de sus futuras decisiones judiciales. "Ver tu nombre en la boleta y conocer de primera mano las preocupaciones de la gente es un sueño," confesó Castillo. Un sueño que, más allá de la anécdota personal, se traduce en un firme compromiso con un sistema de justicia más transparente, accesible y, sobre todo, al servicio de la ciudadanía.
Este acercamiento a la gente, según sus propias palabras, es un "ejercicio necesario para mejorar nuestro sistema de justicia." Un sistema que, a menudo percibido como distante y complejo, necesita de figuras como Ernesto Castillo, capaces de tender puentes entre el lenguaje jurídico y la realidad cotidiana, entre las leyes y las personas. La apuesta por un lenguaje claro, la defensa férrea de los derechos fundamentales y la valoración del contacto directo con la ciudadanía conforman los pilares de la propuesta de Castillo, una propuesta que busca, en definitiva, humanizar la justicia.
Fuente: El Heraldo de México