21 de mayo de 2025 a las 00:50
Alerta: Sarampión cobra vida infantil en Sonora.
La tragedia ha golpeado al sur de Sonora. Una niña de apenas un año, hija de jornaleros agrícolas migrantes, ha perdido la vida a causa del sarampión en el municipio de Cajeme. Este doloroso suceso pone de manifiesto la vulnerabilidad de las poblaciones migrantes y la importancia crucial de la vacunación, especialmente en contextos de movilidad y precariedad. La pequeña, según informa la Secretaría de Salud Pública de Sonora, presentaba un cuadro de desnutrición severa y no había recibido la vacuna contra el sarampión. Este factor, sumado a la falta de acceso oportuno a la atención médica, contribuyó al fatal desenlace. Imaginen la desesperación de sus padres, jornaleros que buscaban una vida mejor y que ahora enfrentan la pérdida irreparable de su hija.
Este caso no es aislado. Forma parte de un brote de sarampión que afecta a un grupo de jornaleros agrícolas migrantes provenientes de Chihuahua, donde se presume se originó el contagio. Hasta el momento, se han confirmado 21 casos de sarampión en Sonora, todos relacionados con este grupo o importados de otros estados. Diecinueve de estos casos se concentran en un campo agrícola de la zona rural de Cajeme, donde las autoridades sanitarias han desplegado un importante operativo para contener la propagación del virus. Equipos de enfermería, promotores de la salud y brigadistas trabajan incansablemente realizando cercos sanitarios y vacunando a la población en riesgo. La idea es mantener la enfermedad confinada al lugar de residencia temporal de los jornaleros, evitando que se extienda a la población local y a otros municipios.
La situación es preocupante, pero las autoridades aseguran que se mantiene una vigilancia epidemiológica activa en todo el estado. A través de una red de notificación negativa diaria y en coordinación con todas las instituciones del sector salud, se busca detectar a tiempo cualquier caso sospechoso y evitar la transmisión comunitaria. La rápida respuesta es fundamental para evitar que el sarampión se convierta en un problema de salud pública mayor. La vacunación, una herramienta eficaz y segura, es la clave para proteger a la población, especialmente a los más vulnerables como los niños y las personas con sistemas inmunológicos debilitados.
Es fundamental que todos, autoridades, instituciones y sociedad en general, trabajemos juntos para garantizar el acceso a la salud de las poblaciones migrantes. No podemos permitir que la pobreza y la falta de acceso a servicios básicos se conviertan en una condena a muerte. La historia de esta pequeña nos recuerda la importancia de la solidaridad y la necesidad de construir un sistema de salud más justo e inclusivo, donde nadie quede atrás. La prevención, a través de la vacunación, es la mejor estrategia para evitar futuras tragedias como esta. Informémonos, vacunemos a nuestros hijos y contribuyamos a crear comunidades más saludables y seguras para todos.
Fuente: El Heraldo de México